Ciudad de México, octubre 14. Las lluvias torrenciales que han devastado amplias zonas del centro y oriente de México fueron el resultado de una combinación excepcional de fenómenos atmosféricos, cuya coincidencia provocó precipitaciones muy por encima de los niveles históricos. De acuerdo con reportes oficiales, al menos 64 personas han muerto y un número similar se encuentra desaparecido en Hidalgo, Puebla y Veracruz, los estados más afectados por inundaciones, desbordamientos de ríos y deslaves.
Según información publicada por BBC en Español, especialistas del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM explicaron que el fenómeno fue causado por una extraordinaria presencia de humedad en la atmósfera, producto de la entrada simultánea de una onda tropical desde el este y de depresiones en el Golfo de México y el Pacífico. Esta interacción dejó al centro del país “atrapado” entre ambos sistemas, lo que generó un volumen de lluvia sin precedentes.
El doctor Arturo Quintanar, investigador del instituto, señaló que las precipitaciones de los últimos días “rebasaron el máximo histórico climatológico del mes” y que, en regiones como la Huasteca y la Sierra Madre Oriental, se registraron más de 60 horas continuas de lluvia. Factores geográficos intensificaron el efecto, particularmente el llamado efecto Foehn o lluvia orográfica, en el cual la humedad procedente del Golfo queda retenida por la cordillera, que actúa como una barrera natural.
Cuando las tormentas tropicales generaron grandes cantidades de vapor de agua y se combinaron con una vaguada —es decir, el choque entre una zona de baja presión y otra de alta presión—, el resultado fue un incremento abrupto en la precipitación. Este proceso explica el rápido aumento del nivel del agua en la Huasteca, donde comunidades enteras quedaron incomunicadas.
El fenómeno, aunque no previsible con exactitud, tiene recurrencia de entre 30 y 40 años, según estimaciones climatológicas. Quintanar recordó que eventos de magnitud similar ocurrieron en 1955 y 1999, aunque la actual combinación de factores meteorológicos lo hace particularmente excepcional.
Mientras tanto, la presidenta Claudia Sheinbaum recorrió el fin de semana zonas afectadas y prometió apoyo para la rehabilitación de caminos, viviendas y servicios básicos, además de ayuda económica a las familias damnificadas. Sin embargo, su gobierno ha sido cuestionado por la falta de alertas preventivas oportunas.
Sheinbaum declaró el lunes que “no había condiciones científicas ni meteorológicas que indicaran una lluvia de esta magnitud”, y explicó que estos eventos difieren de los ciclones o huracanes, cuya formación puede preverse con mayor anticipación.
El doctor Quintanar matizó esta versión: si bien el fenómeno fue difícil de anticipar en su rapidez e intensidad, el Servicio Meteorológico Nacional sí había emitido boletines de alerta en los días previos. “Es complicado pronosticar con precisión un evento de esta naturaleza, pero había señales suficientes para tomar medidas preventivas”, afirmó.
En septiembre, la Coordinación Nacional de Protección Civil había probado un nuevo sistema de alerta vía celulares, diseñado para emitir mensajes focalizados en poblaciones con riesgo de inundaciones o deslaves. Su titular, Laura Velázquez, anunció que el sistema estaría plenamente operativo a partir del 19 de septiembre de 2025. Sin embargo, pobladores de Poza Rica y Huauchinango aseguraron que no recibieron alertas antes del desastre.
Para el investigador de la UNAM, más allá de los sistemas de aviso, la educación preventiva es clave. “La gente debe saber qué hacer al recibir una alerta, conocer los riesgos de vivir cerca de ríos y actuar sin pánico. La preparación ciudadana es más importante que cualquier tecnología”, concluyó Quintanar.
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Por favor el fenómeno es como todos los que han ocasionado las inundaciones pasadas; Lo que pasa que ahora la indolencia la ineficacia y que se hayan acabado el fonden en bienestares, es por lo que ahora aumentan y le echan la culpa a una Natura Por qué no pueden echarle la culpa a Calderón y a Peña Nieto. Ja ja ja.
Si como no, todos puede con la 4t, menos operar eficientemente sin corrupción