Washington, 06/05/25 (Más).- La política comercial impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, basada en la imposición de aranceles para proteger a la industria nacional, ha provocado efectos negativos en los resultados financieros de múltiples compañías estadounidenses, según informes del primer trimestre de 2025.
Empresas de sectores diversos han alertado sobre impactos en sus costos operativos, eficiencia logística y previsiones de ventas, generando un clima de incertidumbre que ha repercutido en el comportamiento de los consumidores y en la economía del país.
La medida ha afectado principalmente a empresas con cadenas de suministro globales, que dependen de la importación de productos desde países sometidos a los nuevos gravámenes. A esto se suma la incertidumbre económica que ha frenado el gasto de los consumidores y generado una desaceleración en varios sectores.
Tres de cada cuatro compañías mencionaron el tema de los aranceles en sus informes financieros del primer trimestre.
Berkshire Hathaway, conglomerado con presencia en numerosos sectores económicos, reportó “considerable incertidumbre” derivada de la guerra comercial. En su informe trimestral, la empresa advirtió que podrían darse consecuencias adversas en la mayoría de sus actividades operativas, así como en sus inversiones en renta variable, debido a los cambios en los costos de productos, la eficiencia en las cadenas de suministro y la demanda de los clientes.
El sector automotriz fue uno de los más afectados. General Motors redujo su previsión de beneficios netos anuales de entre 11,200 y 12,500 millones de dólares a una estimación de entre 8,200 y 10,100 millones, con un impacto previsto de hasta 5,000 millones en sus cuentas. En términos de resultado de explotación, el ajuste fue de una horquilla inicial de entre 13,700 y 15,700 millones de dólares a una de 10,000 a 12,500 millones. Ford también retiró sus previsiones anuales tras estimar pérdidas por 1,500 millones de dólares, incluso después de implementar medidas para mitigar otros 1,000 millones en costos adicionales.
Trump justificó estas medidas como parte de una estrategia para fomentar la relocalización de la producción a Estados Unidos, aunque reconoció que este proceso no es inmediato. En referencia al sector automotriz, dijo: “Les hemos dado un poco de tiempo antes de degollarlos si no lo hacen”.
Apple estimó un sobrecosto de 900 millones de dólares solo en el segundo trimestre debido a los aranceles a productos importados desde China, como teléfonos y tabletas. El director ejecutivo de la empresa, Tim Cook, advirtió que el impacto podría aumentar en los siguientes trimestres. Amazon también reconoció que las políticas arancelarias y comerciales podrían afectar sus resultados futuros, algo que no había mencionado anteriormente.

Colgate-Palmolive, fabricante de productos de higiene, calculó un incremento de 200 millones de dólares en sus costos brutos debido a los aranceles, lo que podría provocar una migración del consumo hacia productos de marcas blancas.
Procter & Gamble redujo sus previsiones de ventas entre 1,700 y 3,400 millones de dólares y evalúa reformular productos para contrarrestar el impacto de los aumentos en los costos. Clorox también disminuyó sus previsiones de crecimiento.
El sector de alimentos y bebidas también mostró señales de afectación. Pepsico rebajó su previsión de beneficios anuales debido al alza en los costos de la cadena de suministro y a la disminución del consumo. McDonald’s reportó su mayor caída de ventas desde la pandemia, en un contexto de creciente desconfianza entre los consumidores.

Las compañías de viajes han comenzado a resentir la incertidumbre. Airbnb y Booking presentaron previsiones que no cumplieron las expectativas del mercado. American Airlines y Delta Air Lines retiraron sus previsiones para 2025, argumentando que la incertidumbre comercial ha afectado sus proyecciones. Southwest Airlines y United Airlines han detenido planes de expansión ante una posible baja en la demanda de viajes domésticos.
En contraste, algunas compañías como la siderúrgica Nucor reportaron beneficios derivados de los aranceles. Su presidente, Leon Topalian, se mostró optimista respecto al aumento en la demanda tras la imposición de un gravamen del 25% sobre el acero y el aluminio extranjeros, que beneficia a los productores nacionales.
La estrategia de guerra comercial de la administración Trump, pensada como una forma de proteger a la industria estadounidense, ha tenido efectos diversos en el entorno económico interno. Mientras algunos sectores se benefician de las barreras a la importación, otros han tenido que ajustar sus operaciones, reducir sus expectativas financieras o reformular sus productos para mantenerse competitivos frente a un entorno cada vez más incierto.
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