13/10/25
Por Juan Ciudadano
Estado Mayor en entredicho
En un claro error, los colaboradores de logística e imagen de Palacio Nacional pusieron a la Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum en una posición de vulnerable e incluso arriesgaron su integridad física, ayer, en una gira por los lugares más afectados por las lluvias en Poza Rica, Veracruz.
Era obvio que habría desesperación de las personas afectadas por los flujos torrenciales que al momento han dejado un saldo de por lo menos 60 muertos y cientos de desaparecidos, tan solo la Universidad de Veracruz reportó como no localizados a 192 de sus estudiantes.
Cuando llegó Sheinbaum, un grupo de víctimas le lanzó fuertes reclamos, incluso verbalmente violentos. La mandataria, subida en la caja de una camioneta militar, se vio de pronto en una posición de riesgo frente a una multitud enardecida, estaba a un jalón de caer al piso.
Trató de dialogar con las personas, intentó generar las condiciones para una conversación ordenada en la que pudiera escuchar las peticiones y responder, pero, en un ambiente de gritos a voz en cuello, a la presidenta solo le quedó el recurso de hacerse entender con señas y una de ellas fue con un dedo en medio de los labios cerrados pidiendo silencio, al ver que eso no funcionaba amagó con retirarse. Todo quedó grabado en un video que circula profusamente por las redes sociales.
Ahora a Sheinbaum se le critica por tratar de callar a las víctimas y por la amenaza de retirarse. Tal vez la manera en que actuó la mandataria no fue políticamente correcta, pero, no tenía mucho margen de maniobra.
El primer error es de logística, no se trata de que la Presidenta no se presente en la zona de desastre, se trata de que lo haga en condiciones que no denigren la investidura presidencial y no pongan en riesgo su integridad física. Se supone que el Estado Mayor Presidencial cuenta con toda la experiencia y toda la capacidad, sin embargo, en esta ocasión se vieron como novatos improvisados.
La situación da incluso da para pensar mal de los militares encargados del tema, también fueron miembros del estado mayor presidencial quienes se encargaron de la logística en Lomas Taurinas durante el asesinato del candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio.
No es un tema menor, a últimas fechas el gobierno federal ha sido particularmente duro con ciertos mandos castrenses y es un secreto a voces que los militares no aprueban al Secretario de Seguridad Omar García Harfuch, quien cuenta con todo el respaldo de la Presidenta.
No estamos afirmando que se haya preparado alevosamente un escenario para dañar a Claudia Sheinbaum, pero si que la mirada negligente de ciertos mandos dejó correr el asunto, poco les interesaron las consecuencias.
Y si bien el error originario es del Estado Mayor Presidencial, también lleva culpa el círculo más cercano de la mandataria, alguien tuvo que advertir lo que era obvio esperar, o nadie adelantó escenarios, o quien lo hizo no fue escuchado.
No fue culpa del pueblo bueno, tampoco de la prensa reaccionaria y fifí, nada tuvieron que ver los adversarios conservadores.
Lecciones aprendidas a las malas:
- No se puede confiar al cien por ciento en el Estado Mayor Presidencial.
- Alguien fuera de los círculos militares tiene que supervisar el trabajo del Estado Mayor y elevar los riesgos a la Presidenta para que tome una decisión totalmente informada.
Me queda la imagen de Sheinbaum en una posición de tal vulnerabilidad como nunca en la época moderna había estado un Presidente de la República.
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