09/10/25
Por Juan Ciudadano
AHMSA
Envuelto de una nube de fétido olor, el proceso de liquidación de la empresa Altos Hornos de México amenaza con entramparse y echar por tierra la venta de lo que queda de la acerera que, en otros tiempos, fue el alma de la región centro de Coahuila.
El largo brazo de Alonso Ancira, Presidente del Consejo de Administración de AHMSA, parece seguir operando con fuerza desde la penumbra aún en los peores momentos del consorcio.
La forma en que se han presentado los hechos hace pensar que el potentado del acero controla o al menos influye en la actuación de Víctor Manuel Aguilera, síndico encargado del proceso de liquidación y de Ismael Leija Escalante, ex líder del sindicato charro de la empresa.
Aguilera, en lugar de realizar un trabajo imparcial, parece operar a favor de los intereses de Ancira, fue precisamente Aguilera quien presentó una lista de trabajadores en la que se incluía al propio dueño de la empresa, a algunos de sus socios y a otros altos directivos, con liquidaciones que llegaban hasta los 300 millones de pesos.
Esos datos se hicieron públicos y generaron un escándalo que terminó con la presentación de una nueva lista en la que seguía apareciendo Ancira, pero con una cantidad menor.
Hoy se dio a conocer que el Presidente del Consejo de Administración de AHMSA renuncia a “su derecho” de cobrar liquidación como trabajador, pero exige el pago de facturas pendientes a su favor.
Y mientras toda esta controversia envuelve el proceso de liquidación, el síndico Aguilera fue acusado de incurrir en un conflicto de interés al autorizar un pago de dos millones de pesos a favor de un despacho propiedad de dos de sus colaboradores.
La queja fue presentada por el abogado de MADISA, empresa que reclama el pago de un adeudo de muchos millones de pesos por concepto de renta de maquinaria y equipo utilizado por AHMSA.
Entonces entra en escena Leija Escalante quien organizó una protesta en las instalaciones de MADISA. Da la impresión de que hay una mano que maneja los hilos de Aguilera y los del pseudo líder obrero.
Y entre que realiza un pago millonario a favor de sus colaboradores y presenta una lista en la que aparece Ancira y otros directivos como trabajadores, la confianza en el síndico queda por los suelos y esto afecta directamente al proceso de adquisición de la empresa por nuevos inversionistas.
¿Qué certeza pueden tener los empresarios interesados en adquirir la acerera si el síndico parece operar como un empleado al servicio de Alonso Ancira? ¿Qué certeza pueden tener del avalúo de los bienes, de los pagos de las facturas pendientes y de las liquidaciones para los trabajadores?
Y en el caso de la mano de obra ¿Qué garantías pueden tener los nuevos inversionistas de que Ancira no seguirá manipulando a los ex obreros para generar conflictos laborales?
Está más que claro que al cacique lo que menos le importa es que la economía de la región salga adelante y que las familias monclovenses cuenten con un sustento. Hacía menos daño en prisión que ahora libre.
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