02/09/25
Por Juan Ciudadano
Apestosa
Dice el dicho que para tener el hocico muy suelto hay que tener la cola muy corta y a juzgar por los escándalos ocurridos en fechas recientes, Gerardo Fernández Noroña cumple solo con la primera parte del refrán, tiene la facilidad de gritonear, pero su cola es muy larga, sucia y apestosa, por supuesto que la frase es figurativa, cuando mencionamos la cola nos referimos a su fama pública involucrada en escándalos y no estrictamente a la parte trasera de su cuerpo.
El Senador, popularmente conocido como Changoleón, protagonizó ayer un nuevo enfrentamiento, esta vez verbal y a la distancia, con el Gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas.
Palabras más, palabras menos, el mandatario de coahuilense dijo que el legislador petista se buscó, y tenía más que merecidos, los empujones y el derechazo que le propinó Alejandro “Alito” Moreno, dirigente nacional del PRI.
Al parecer a Fernández Noroña le calaron las palabras de Jiménez Salinas y les respondió en redes sociales diciendo que el gobernador fue el tapete de Rubén Moreira, ex titular del ejecutivo en Coahuila y actualmente diputado federal por el PRI.
“Ahora dilo sin llorar” fue la contundente respuesta de Manolo Jiménez y tapón, la discusión aparentemente quedó zanjada, salvo lo que ocurra en las próximas horas y los próximos días.
Pues la verdad, después de la reiterada conducta rufianesca de Fernández Noroña, seguramente el anhelo de cientos de miles de mexicanos se vio medianamente cumplido con el derechazo en el cuello que le alcanzó a dar Alito Moreno.
En esta ocasión coincido con el gobernador.
Pilas
¿Quién sería el ocurrente que le dio por tirar toneladas de pilas alcalinas en el ejido Cañada Ancha de Ramos Arizpe?, quien sabe, pero tuvieron la mala suerte que fue el propio alcalde Tomás Gutiérrez, quien realizó el hallazgo.
Como de todos es sabido, ese tipo de pilas son tóxicas y representan un riesgo para la salud de las personas y para el medio ambiente. Hoy, personal especializado se encargó de retirarlas y de disponer de ellas de manera adecuada, en tanto que las autoridades responsables realizan la investigación.
No es la primera vez que en esa zona del municipio de Ramos Arizpe se tiran desechos peligrosos, ya en otras ocasiones los medios locales han documentado como la industria de la región gusta de tirar sus residuos en la llamada cuesta del cabrito.
Habrá que ver si en esta ocasión las autoridades logran dar con los responsables, no se requiere ser un investigador del FBI o de Scotland Yard para voltear a ver, en primer lugar, a los sitios que se dedican a recibir este tipo de baterías tóxicas prometiendo disponer adecuadamente de ellas.
Cuidado porque en una de esas los culpables pueden ser servidores públicos de alguna dependencia vinculada con la ecología.
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