30/09/26
Por Juan Ciudadano
Nomás las patadas se oyen
Donde y no va regresando Antonio Flores Guerra a su curul en el Congreso del Estado.
El diputado del PT, conocido también por su Lamborghini y por mantener una confrontación abierta con el Gobierno del Estado, había perdido temporalmente el escaño después de acumular cuatro inasistencias a las sesiones del Congreso, registradas entre abril y mayo.
El Congreso llamó al suplente Fernando Rodríguez González, Antonio Flores consiguió suspensiones en juzgados federales, Rodríguez acudió a la justicia electoral y durante semanas los dos sostuvieron que la razón jurídica estaba de su lado. Más, el periódico digital de Coahuila, documentó incluso que el propio Congreso reconocía que no sabía cuál de las resoluciones debía cumplir.
Finalmente la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación resolvió ayer que la suplencia de Rodríguez debió terminar al iniciar el periodo ordinario de septiembre y reconoció que Flores Guerra está habilitado para regresar a su diputación.
La hermana, Tania Flores Guerra, exalcaldesa de Múzquiz, permanece privada de la libertad mientras enfrenta procesos penales por presuntos delitos relacionados con el manejo de recursos públicos. Uno de esos procedimientos incluye acusaciones de peculado y ejercicio abusivo de funciones por un presunto daño de 15 millones de pesos.
Tania también mantuvo durante años una confrontación abierta con el Gobierno del Estado.
Quieren más o les guiso un huevo
Mientras las autoridades llevan años batallando para decirnos con precisión qué estamos respirando, en el Tecnológico de Saltillo unos maestros y estudiantes decidieron mandar un aparato hasta la estratósfera y con ello también mandan un fuerte mensaje a las dependencias encargadas de proteger el medio ambiente.
El proyecto lo encabezan Luis Javier Mona Peña, jefe del Departamento de Sistemas y Computación, y el docente Jonam Leonel Sánchez Cuevas. La sonda pretende alcanzar unos 35 kilómetros de altura y medir variables atmosféricas, además de enviar telemetría a tierra.
El Tec, con un presupuesto que ni remotamente se compara con el de las instancias gubernamentales, consiguió desarrollar un instrumento para estudiar la atmósfera. Mientras tanto Saltillo sigue dependiendo de una red oficial de monitoreo bastante limitada.
¿Las autoridades no pueden ampliar realmente el monitoreo de la calidad del aire o no quieren?
No vaya a ser que poner demasiados sensores termine diciendo cosas incómodas sobre las emisiones de algunas industrias y entonces empiecen las llamadas telefónicas. A veces la falta de información resulta bastante conveniente.
El Tec de Saltillo va a mandar una sonda a 35 kilómetros de altura. Las autoridades ambientales todavía tienen pendiente explicarnos bien qué respiramos aquí abajo.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
