12/03/26
Por Juan Ciudadano
El agua
Cuenta la leyenda que en La Laguna, para ganarle a los industriales lecheros hay que envejecer primero. Y no es metáfora: el pleito legal arrancó el 19 de septiembre de 2019, cuando ciudadanos promovieron un amparo para proteger el Acuífero Principal de la Región Lagunera y, de paso, el derecho humano al agua. En primera instancia los mandaron a la banca, pero se fueron hasta donde se gana de verdad: la Suprema Corte, que en 2022 les dio la razón.
Los industriales —29 concesionarios— intentaron tumbar esa sentencia con un recurso de revisión ante el Primer Tribunal Colegiado en Materias Penal y Administrativa del Octavo Circuito. Hoy el tribunal les dijo que no: declaró improcedente el recurso y dejó en firme lo que resolvió la Corte. Es decir, por ahora, el acuífero respira.
La pelea importa por que solo la familia Tricio, propietaria de Grupo Lala, concentra 165 concesiones en la Comarca Lagunera, con un volumen autorizado de 47 millones 806 mil 280 metros cúbicos al año para extracción. Así, exactito. Agua suficiente —en papel— para sostener el modelo lechero en una de las zonas más áridas del país, mientras a la población le piden “cuidarla” como si el problema fueran las regaderas y no los permisos.
La sentencia de la Corte (amparo en revisión 543/2022) no fue una palmadita: señaló omisiones de Conagua y Semarnat ante la sobreexplotación y ordenó medidas concretas: preservar el acuífero, detener acciones que agraven la escasez y elaborar un programa conjunto para garantizar preservación, suministro y saneamiento sustentable. Y para evitar que se siga repartiendo agua como si fuera herencia: antes de nuevas concesiones, evaluaciones de impacto ambiental.
Los promoventes, representados por Luis Pedroza y Gerardo Jiménez, reconocieron a las magistradas María Guadalupe Carranza Galindo y Magda María Isabel Cobos Lerma. También se inconformaron con el magistrado Raúl Enrique Romero Bulnes, porque traía un proyecto para revocar lo que la Corte ya había decidido; adelantaron que buscarán la vía disciplinaria para que se evalúe su actuación.
Esto se conecta con lo que ya se ha dicho aquí en días recientes: en La Laguna el agua se repartió con singular alegría, y a ciertos grupos les quedó sabrosa la mano para acumular concesiones mientras la región se secaba. Hoy, por primera vez en mucho tiempo, la ciudadanía logró que el expediente se moviera en sentido contrario. Falta lo más importante: que se cumpla. Amanecerá y veremos.
Viáticos
Ahora vámonos a Alemania… o más bien, vámonos con la lupa. Resulta que Luis Olivares, de Fomento Económico del Estado, y Enrique Garza Naranjo, del municipio de Saltillo, se van a una gira para atraer inversiones. Qué bueno. Hace falta. Pero también hace falta que no se convierta en la vieja tradición de “misión comercial” que termina siendo misión de restaurante, misión de foto y misión de shopping.
Porque viajar por viajar, cualquiera. Lo que se exige es que el viaje se traduzca en algo que se pueda tocar: reuniones con nombres, empresas con interés real, agenda de seguimiento, proyectos aterrizados. Si regresan con folletos y tarjetas, no fue gestión: fue paseo.
Que se vayan, pues. Pero que regresen con resultados. Porque si no, serán vacaciones pagadas con dinero público.
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Si Saltillo cada vez tiene menos agua, de donde van a agarrar agua para las nuevas empresas??
Los acuíferos de Saltillo están sobre explotados y además es una zona vendada