27/02/26
Por Juan Ciudadano
AHMSA ya falleció
AHMSA no está en terapia intensiva: está en trámite de despiece. En Más Información lo dicen sin rodeos: la liquidación puede terminar en la ejecución de activos estratégicos por parte de los acreedores, y eso le pone candado a cualquier sueño de reinicio de operaciones.
Los que llevan mano son Cargill Financial y Banca Afirme. Ya metieron escrito ante el juzgado y, en específico, le hablaron a la jueza Ruth Huerta para dejar clara su postura: rechazan la venta especial, no darán “conformidad, voluntad ni consentimiento” para que los activos que tienen en garantía entren a la subasta.
El tamaño del pleito se mide en números que marean: el propio texto expone que los bienes empeñados “equivalen al precio base” fijado en la convocatoria pasada —cercano a mil 100 millones de pesos—, pero las unidades productivas respaldan adeudos por mil 146 millones de dólares. Hay quincenas que no los gano.
¿Y qué significa esto en la vida real, la de Monclova? Que los acreedores buscan poder tomar control de esas unidades y separarlas del resto de la empresa cuando el proceso judicial lo permita. Traducción: vender por partes, como chatarra fina, pieza por pieza: maquinaria, equipos, bienes materiales e inmuebles que alcancen a cubrir la deuda. Y si eso ocurre, la reapertura se vuelve una fantasía todavía más lejana.
Alguien debería decirle la verdad a la gente de Monclova, sobre todo a los exobreros: la reapertura se ve muy, muy, pero muy lejana. Ilusionarlos con “ya casi” mientras se mueven garantías y se amarran ejecuciones es el tipo de crueldad que viene en papel membretado.
Noveno lugar, ¿a poco sí?
Coahuila apareció en el noveno lugar nacional de incidencia delictiva en enero de 2026, con 5,132 presuntos delitos, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
El dato, así como está, suena raro. Porque la misma nota pone la comparación que brinca: Coahuila con más delitos registrados que Michoacán (3,915) y Sinaloa (2,976) en ese mes. A otro perro con ese hueso.
Además, Coahuila habría concentrado 3.32% del total nacional de enero (154,703 delitos) y quedó debajo de Edomex, CDMX, Guanajuato, Jalisco, Baja California, Puebla, Veracruz y Chihuahua; arriba de Nuevo León, que quedó décimo.
Aquí es donde toca decirlo como lo dice la banda: de lo que les sobra reparten… y en esta tabla parece que repartieron delitos como si fueran volantes. Si esa radiografía fuera tomada literal, Coahuila quedaría pintado como “top ten” de peligro, cuando en la percepción y en muchos indicadores comparativos suele presumirse como de los estados más seguros.
Por eso: pónganse al tiro. El Secretariado Ejecutivo y quien capture, clasifique y consolide estos números debería revisar metodología, denuncias, tipificación y consistencia. Porque una estadística mal armada no sólo confunde: también da munición al alarmismo o, peor, a la simulación. Y aquí, con la seguridad, no se juega.
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