Por Juan Pablo Valdez
Recuerdo hace algunos años muchos bochitos que pertenecían a las escuelas de manejo en la ciudad y tenían su publicidad en los laterales del mismo. Fue en la escuela de manejo llamada Mercurio donde yo aprendí a manejar en un bochito azul, tenía yo 16 o 17 años. Una vez que aprendí a manejar los cambios de velocidades mi padre en un carro automático me siguió enseñando las reglas básicas de tránsito y cómo manejar bien. Ya cuando mi padre me vio las cualidades y responsabilidad necesaria, me llevó a sacar la licencia de conducir.
Para obtener la licencia existía un módulo u oficina en el blvd. Francisco Coss a un lado de lo que era la Cruz Roja, recuerdo que por ser la primera vez tenía que hacer un examen rápido y básico de manejo que consistía en dar la vuelta a la manzana y estacionarse de reversa, la verdad desconozco si a todos fue así, pero en mi caso eso fue lo que me pidió la persona, de hecho, se me “mato” el carro al estacionarme de reversa. Sin mayor lío y después de risas la persona me aprobó y me dieron mi primera licencia. Cabe aclarar que en ese momento de igual manera me ofrecieron el pase automático con un “apoyo” hacia el personal sin registrarlo en el sistema.
Al día de hoy las cosas han tenido muchos cambios, la licencia de conducir se puede obtener hasta los 18 años cumplidos, cosa totalmente fuera de proporción y fuera de toda razón, como si al momento de cumplir los 18 años por arte de magia y obra del Espíritu Santo adquieras las aptitudes necesarias para poder conducir. Y esto no quiere decir que esté totalmente de acuerdo en dar a la licencia a jóvenes menores de 18 años, pero no me lo van a negar, definitivamente hay personas incluso mayores de 18 que no sabemos por qué tienen una licencia de conducir.
Además de esto, el examen práctico que yo realicé hace 19 años hoy ya no existe, es más ni siquiera hay una prueba teórica básica, siendo los únicos requisitos la mayoría de edad y los documentos requeridos.
Hago mención de la licencia de conducir por que en los últimos meses en Saltillo han sucedido muchos accidentes con lesionados y lamentables pérdidas humanas. Razón por la cual en los últimos días este tema ha sido nota principal en los medios de comunicación. Fue tan así que volvió a la mesa el tan polémico tema de las fotomultas. El municipio ya prepara una inversión de 6 millones de pesos para ayudarse con esta tecnología de reconocimiento facial para cazar solamente a los correlones. Yo que pertenecí a la administración de Isidro López cuando se aplicó este sistema, siempre estuve en desacuerdo, en primer lugar, porque el proveedor simplemente veía un tema redituable para la empresa sin importarle un comino la ciudadanía y ya no se diga la imagen del alcalde en ese momento y en segundo lugar en el cómo fue implementado, el programa de radar vial nació con la palabra fracaso impresa en la frente. Quiero aclarar que no estoy en contra del uso de la tecnología en las políticas públicas, más bien, soy un verdadero impulsor de hacer uso de la tecnología en el gobierno.
Sin embargo, el tema no solo es buscar tapar un bache de una calle que necesita una repavimentación, la implementación de las fotomultas, la ampliación de los horarios de los operativos antialcohol ni el aumento de los precios de las multas van a ser una verdadera solución si no se ve todo el bosque. Claro que todas esas recientes acciones ayudan, pero se necesita ver más allá del árbol, es necesario mirar el bosque, para poder aplicar una verdadera política pública en pro de proteger la vida e integridad de los ciudadanos.
Para empezar el reglamento se debe aplicar, de nada sirve tener multas caras, elementos y patrullas de tránsito en las calles si no van a realizar su trabajo como elementos de vialidad. Esto no quiere decir que sea de ahora que los tránsitos no hacen su labor para lo que están facultados, este problema tiene muchísimos años, décadas incluso. No me van a dejar mentir, pero a nadie impone respeto un elemento de tránsito en las calles. Además, como lo mencione al inicio, se debe empezar por condicionar la entrega de la licencia de conducir para las personas, reformar la ley para eliminar la mayoría de edad como condicionante y cambiarla por exámenes teóricos y prácticos para poder obtenerla.
Todos somos responsables en darle la solución a este tema, nosotros que estamos al volante, las autoridades en modificar las reglas y los elementos de tránsito en aplicarlas, esto además del uso de la tecnología para la aplicación de foto multas, sin duda dará buenos resultados, deben de existir consecuencias para que la gente entienda, pero deben de existir condicionantes para dejarte jugar el juego.
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