Ciudad de México, 02/09/26 (Más).- Casi tres de cada diez mexicanos consideran que la cancelación de la visa estadounidense de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, pudo estar relacionada con la posible comisión de actos ilícitos, una percepción que coloca bajo cuestionamiento público al exsecretario de Organización de Morena en medio de las tensiones políticas entre México y Estados Unidos.
De acuerdo con información publicada por El País, una encuesta elaborada por Enkoll para ese medio y W Radio revela que el 29 por ciento de los consultados atribuye la decisión estadounidense a la posibilidad de que López Beltrán haya cometido actos ilegales. La cifra representa la respuesta individual con mayor porcentaje entre las razones mencionadas por los participantes en el estudio.
Otra parte importante de los entrevistados ofrece explicaciones distintas a la sospecha de irregularidades. El 24 por ciento considera que la cancelación de la visa se produjo por diferencias entre los gobiernos de México y Estados Unidos, mientras que el 21 por ciento atribuye la decisión a razones políticas o a la actividad política de López Beltrán.
En tanto, 11 por ciento de los participantes respondió que la medida estadounidense habría tenido como propósito presionar o influir en el Gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum. Otro 4 por ciento consideró que Washington tomó la decisión por razones vinculadas directamente con la seguridad de Estados Unidos.
López Beltrán confirmó el pasado 13 de agosto que las autoridades estadounidenses habían retirado su permiso de entrada al país. Lo hizo mediante una carta dirigida al presidente Donald Trump, en la que responsabilizó al secretario de Estado, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau de impulsar una decisión que calificó como políticamente motivada y tomada “al estilo hitleriano”.
La explicación ofrecida por el hijo del expresidente encuentra respaldo entre una parte considerable de la población. Según la encuesta, 42 por ciento de los entrevistados coincide con la interpretación de que la cancelación tuvo motivaciones políticas, mientras que 38 por ciento no comparte esa postura. Esto muestra que, aunque la sospecha de posibles actos ilícitos encabeza las respuestas individuales, existe al mismo tiempo una percepción amplia de que el caso está vinculado con el enfrentamiento político entre ambos países.
El tema ha alcanzado un nivel elevado de conocimiento público. El 67 por ciento de las personas entrevistadas afirmó que ya estaba enterado de la cancelación de la visa antes de participar en el estudio. Además, 51 por ciento se manifestó de acuerdo o muy de acuerdo con considerar la medida como una forma de injerencia en los asuntos internos de México, frente a un 31 por ciento que rechazó esa interpretación.
La polémica se suma a otros episodios que han colocado a López Beltrán bajo escrutinio. Durante el verano de 2025 fue objeto de cuestionamientos por viajes y lujos difundidos públicamente, mientras que posteriormente aumentaron las críticas sobre su desempeño como secretario de Organización de Morena y por las diferencias que mantuvo con la presidenta nacional del partido, Luisa María Alcalde.
En mayo de 2026, López Beltrán dejó su responsabilidad dentro de la dirigencia morenista, apenas una semana antes de la derrota electoral del partido en Coahuila. Después anunció que realizaría trabajo territorial en el sexto distrito electoral de Villahermosa, Tabasco, con la intención de buscar una candidatura a diputado federal.
La cancelación de su visa se produjo además en un momento de fricción diplomática entre México y Estados Unidos, marcado por la solicitud estadounidense de extradición del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, así como de nueve exfuncionarios vinculados con su administración. En ese contexto, la carta difundida por López Beltrán elevó el tono de la confrontación y generó incomodidad dentro de la propia Cancillería mexicana.
En el documento, López Beltrán lanzó fuertes acusaciones contra funcionarios estadounidenses al asegurar: “El hecho de quitarme la visa no es más que una burda y perversa canallada de estos funcionarios y otros halcones que, en sentido estricto, no son diplomáticos ni mucho menos políticos”. Tras conocerse la decisión, la presidenta Claudia Sheinbaum, la dirigencia nacional de Morena y los 24 gobernadores emanados del oficialismo expresaron respaldo al hijo del expresidente y rechazaron la medida adoptada por Washington.
El asunto volvió a ser mencionado por López Beltrán con motivo del Segundo Informe de Gobierno de Claudia Sheinbaum. A través de sus redes sociales, respaldó la postura presidencial en defensa de la soberanía nacional y escribió: “Su mensaje es contundente: México es y será siempre un país libre, y la honestidad no es un discurso, sino una forma de gobernar que da resultados. Porque cuando se gobierna con el pueblo y para el pueblo, los frutos se ven. Con ella, la transformación sigue firme. ¡Viva México!”.
Los resultados de la encuesta muestran así una percepción dividida en torno al episodio, pero también evidencian un componente de desconfianza hacia López Beltrán. Mientras una parte relevante de los ciudadanos interpreta la cancelación como una acción política o una forma de presión estadounidense, el 29 por ciento considera que detrás de la decisión podría existir una causa relacionada con posibles conductas ilícitas, elemento que añade presión a la imagen pública del hijo del exmandatario.
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