Desarrollan técnica que analiza los cambios genéticos asociados con el paso del tiempo en distintos tejidos. La herramienta tiene potencial en la detección de riesgos tempranos y la evaluación de terapias
Cambridge, Massachusetts, 27/05/26 (Más).- Un grupo internacional de investigadores, encabezado por la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, desarrolló relojes moleculares capaces de medir con mayor precisión las huellas del envejecimiento en el organismo y estimar la edad biológica más allá de los años marcados por el calendario.
De acuerdo con información de Infobae, los resultados fueron publicados en la revista Nature y describen una herramienta que permite identificar firmas universales del envejecimiento en mamíferos, con potencial para estudiar la longevidad, las enfermedades asociadas a la edad y el efecto de futuras intervenciones médicas.
El estudio fue liderado por Alexander Tyshkovskiy y Vadim Gladyshev, junto con científicos de instituciones de Estados Unidos, Canadá, Alemania, Japón, Rusia y Suiza.
Para elaborar los relojes moleculares, el equipo analizó más de 11 mil muestras de tejidos de seres humanos, ratones, ratas y macacos.
Los investigadores revisaron más de 25 tipos de tejidos distintos con el objetivo de observar cómo cambia la actividad de los genes conforme avanza la edad. A partir de ese análisis, detectaron que muchas señales del envejecimiento se repiten en distintos órganos y especies, lo que apunta a la existencia de patrones comunes en el deterioro biológico.
Durante décadas, la ciencia ha buscado explicar por qué personas con la misma edad cronológica pueden presentar condiciones físicas y niveles de deterioro muy diferentes.
Aunque los relojes epigenéticos representaron un avance al estudiar modificaciones químicas en el ADN, los autores del nuevo trabajo plantean que era necesario contar con marcadores capaces de reflejar cómo se transforman los genes durante el envejecimiento.
El equipo agrupó genes según la forma en que se activan o apagan de manera coordinada con el paso del tiempo. A esos conjuntos los llamó “módulos de coexpresión génica” y, en total, identificó 28 módulos vinculados con la edad o con determinados tratamientos. Según el estudio, estos relojes capturaron la dinámica de la edad en todos los tejidos analizados.
Los resultados mostraron que con el envejecimiento aumentan las señales relacionadas con daño celular, inflamación y muerte programada de células. Al mismo tiempo, disminuye la actividad de genes asociados con la reparación del organismo y la formación de nuevos tejidos, lo que permite observar el desgaste biológico casi en tiempo real.
La herramienta podría utilizarse para evaluar si medicamentos, cambios ambientales, enfermedades o tratamientos modifican la velocidad del envejecimiento a nivel molecular. También permitiría comparar de manera más segura los procesos de envejecimiento entre humanos y otros mamíferos.
En un artículo complementario en Nature, João Pedro de Magalhães, profesor de la Universidad de Birmingham, señaló que los marcadores identificados podrían ayudar a los investigadores a identificar qué procesos se modulan mediante intervenciones o enfermedades. Sin embargo, advirtió que aún se requiere más investigación para saber si estos biomarcadores son causas del envejecimiento o consecuencias del mismo.
La científica Ana Guerrero, investigadora en el Instituto de Neurociencias de la Universidad de Barcelona, consideró que los hallazgos podrían tener aplicaciones relevantes en medicina preventiva, al permitir identificar de forma más temprana a personas con mayor riesgo de desarrollar enfermedades asociadas a la edad y refinar su seguimiento clínico.
También destacó que el estudio aporta candidatos prometedores para evaluar terapias antisenescencia o antienvejecimiento, aunque recomendó interpretar los resultados con cautela y ampliar las investigaciones, incluso con personas centenarias.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
