Oaxaca, 01/07/25 (Más).- El 16 de noviembre de 2024 se reportó la desaparición de Ruth Milagros Hernández Armas, una adolescente de 14 años, vista por última vez en la calle Libertad del municipio de San Juan Bautista Tuxtepec. Desde entonces, sus familiares han denunciado que la Fiscalía General del Estado de Oaxaca incurrió en omisiones y negligencia que entorpecieron la investigación y permitieron la huida de los principales sospechosos.
Anastasia Armas, madre de Ruth, y Alejandrina Hernández, su hermana, aseguraron que la Fiscalía no presentó avances significativos en el caso y retrasó injustificadamente la activación de la Alerta Amber durante cuatro meses. Al acudir a reportar la desaparición, agentes del Ministerio Público minimizaron la situación al afirmar que “se fue con el novio”.
Los familiares encontraron el teléfono celular de Ruth, en el que identificaron registros de llamadas con un hombre de 24 años que trabajaba en un bar cercano al negocio familiar. Pese a que esta información fue proporcionada a la Fiscalía, no fue tomada en cuenta. Según la familia, ni el joven ni su padre fueron obligados a presentar documentación oficial para acreditar su identidad, lo que dificultó el seguimiento del caso.
Durante una entrevista con la agente del ministerio público Estefany Avendaño González y el agente Cornelio Cruz Cobis, el joven negó conocer a la menor. Las autoridades no profundizaron en la veracidad de su testimonio ni realizaron acciones para asegurar su comparecencia. Posteriormente, tanto él como su padre huyeron de la ciudad, situación descubierta por los propios familiares tras realizar investigaciones por su cuenta.
Al ingresar al domicilio de los sospechosos, familiares encontraron ropa interior que identificaron como perteneciente a Ruth. Llevaron esta evidencia al Ministerio Público, donde fue desechada por considerarla inválida, sin realizar análisis forense o resguardo de prueba alguno. Esta acción fue señalada por la familia como una muestra más de negligencia institucional.
El asesor jurídico Maurilio Santiago Reyes, del Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas, consideró que la actuación de la Fiscalía constituye una forma de encubrimiento. Indicó que los funcionarios involucrados deben ser investigados por entorpecer la búsqueda de la menor y obstaculizar el acceso a la justicia para su familia.
La familia Hernández Armas ha insistido en que la falta de respuesta por parte de las autoridades contribuyó a la impunidad de los sospechosos y vulneró el derecho de la menor a ser localizada. Exigieron que se reabra la investigación con personal distinto al que ha manejado el caso hasta el momento y que se priorice la localización de Ruth.
Organizaciones de derechos humanos han manifestado preocupación por el patrón de omisiones en casos de desapariciones en Oaxaca. Advirtieron que este tipo de prácticas institucionales incrementan el riesgo para las víctimas y prolongan el sufrimiento de sus familias.
Hasta la fecha, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca no ha emitido una postura pública respecto a las acusaciones. Los familiares mantienen su exigencia de justicia y demandan que se establezcan responsabilidades administrativas y penales por las fallas cometidas en la investigación. El caso de Ruth Milagros Hernández Armas se suma a otros que reflejan fallas estructurales en el sistema de procuración de justicia de la entidad. La familia continúa solicitando apoyo nacional e internacional para lograr avances en la búsqueda de la menor.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
