Ciudad de México, 09/06/25 (Más).- Legisladores de Morena han iniciado un proceso de reflexión interna con la intención de reformar el modelo de elección judicial, luego de que el pasado 1 de junio la participación ciudadana apenas alcanzara el 13% del padrón electoral.
A pesar de una intensa operación de difusión encabezada por funcionarios y representantes del partido en el Congreso, la respuesta ciudadana estuvo muy por debajo de las expectativas, lo que ha motivado a distintos actores políticos del oficialismo a considerar ajustes normativos y operativos.
La diputada Dolores Padierna, integrante de Morena y vicepresidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, expresó que el bajo interés en la elección judicial respondió a la complejidad del proceso y a la falta de información. “Necesitamos observar a nivel federal cuáles son los visos de oportunidad, cuáles fueron los errores, las deficiencias y los puntos de oportunidad para legislar sobre de ellos si fuera necesario. Yo creo que sí es necesario un cambio para hacer (la elección judicial) por etapas”, comentó.
Entre las propuestas se encuentra la posibilidad de separar por especialidad los cargos judiciales a elegir, dada la complejidad de las boletas que incluyeron a jueces y magistrados en materias administrativa, civil, penal y laboral.
Padierna también cuestionó el escaso tiempo otorgado a los candidatos para difundir sus propuestas. “En cada distrito eran muchos candidatos y candidatas que les dieron muy poco tiempo, sin posibilidades de difusión más que un volante y su voz. Eso francamente hay que cambiarlo”, afirmó, subrayando que no es realista pretender que, en mes y medio, los aspirantes cubran físicamente dos alcaldías completas.
Gabriela Jiménez, vicecoordinadora de los diputados federales morenistas, sostuvo que la elección judicial “fue un éxito”, en línea con el discurso oficial. No obstante, coincidió en que debe revisarse el modelo para permitir una mayor difusión de las candidaturas. “Había muchas restricciones y muchos candados que no les permitía que hicieran una campaña de mucha más difusión para que la gente conozca sus perfiles”, indicó.
Según datos del Instituto Nacional Electoral (INE), la expectativa de Morena era alcanzar al menos 20 millones de votantes. Finalmente, solo 13 millones acudieron a las urnas.
La estrategia de promoción comenzó en abril, después de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación permitiera a los funcionarios promover la fecha de votación. Cada diputado tenía como meta pintar al menos 50 bardas y proporcionar evidencia fotográfica para subirla a una plataforma gestionada por el partido. Además de bardas, se utilizaron lonas, volantes y redes sociales para promover la fecha de la elección.
Diversas fuentes legislativas revelaron que el acuerdo de promoción se realizó de forma verbal y fue financiado con recursos propios de los legisladores. Aunque oficialmente no se promovió el voto hacia candidatos específicos, hubo casos como el de la diputada Antares Vázquez, quien repartió propaganda a favor de Lenia Batres, ahora ministra electa de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
También participó Alfonso Ramírez Cuéllar, vicecoordinador de los diputados morenistas, quien promovió la elección desde la organización Construyendo Justicia. Dicha organización había sido utilizada anteriormente para apoyar la candidatura presidencial de Claudia Sheinbaum. Su estrategia incluyó la pinta de bardas, publicidad en redes sociales, llamadas telefónicas y difusión de información en universidades y sindicatos.
Legisladores del Partido del Trabajo (PT), aliado de Morena, coincidieron en la necesidad de ajustar el modelo.
Reginaldo Sandoval, coordinador de los diputados petistas, señaló que las áreas a mejorar incluyen la difusión, la capacitación y la organización del proceso.
Lilia Aguilar, también diputada del PT, propuso fortalecer los filtros de selección de aspirantes para evitar la intromisión de grupos ultraconservadores o del crimen organizado, así como facilitar el formato de las boletas.
La senadora Verónica Camino Farjat reconoció que, durante sus recorridos de promoción, muchos ciudadanos expresaron dificultades para comprender cómo votar. Atribuyó esta situación a las reglas impuestas por el INE. “La gente fue muy clara y nos decía que es muy complicado votar de esa forma. Explicarles no fue fácil, hicimos todo nuestro esfuerzo para hacerlo”, indicó.
Por su parte, el senador Homero Davis consideró que la revisión del proceso corresponde a las cámaras legislativas o al INE, según lo determinen las atribuciones institucionales.
El bajo nivel de participación y los señalamientos sobre presunta intromisión partidista mediante el uso de “acordeones” físicos y digitales para orientar el voto han generado cuestionamientos sobre la legitimidad del proceso.

La Organización de Estados Americanos (OEA) ha sugerido que este modelo no debe replicarse en otros países, en tanto que en México la discusión se ha centrado en mejorar sus mecanismos de ejecución antes de la próxima elección judicial programada para 2027.
A pesar de los esfuerzos del oficialismo por sostener que los 13 millones de votantes representan más apoyo que el obtenido por partidos opositores en otros procesos, el consenso entre legisladores de Morena y aliados es que deben realizarse reformas para asegurar mayor claridad, equidad y participación ciudadana en futuras elecciones judiciales.
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