Por Juan Rocha
MÁS INFORMACIÓN. –
Saltillo, Coah. – El Indicador Multidimensional de la Manufactura BBVA (IMM BBVA), creció 4.1% en enero (AaA), llevando el promedio de la variación interanual de los últimos tres meses a 3.5%, 1.2 puntos porcentuales (pp) por debajo del promedio trimestral observado al cierre de 2022, expuso Saidé Salazar analista del grupo financiero.
Si bien los indicadores adelantados de producción manufacturera en EU (ISM) se han ubicado por varios meses en territorio de contracción, las cifras más recientes de ventas al menudeo en ese país (2.4% MaM en enero, real, ae) sugieren que el consumo aún tiene terreno por delante, con ganancias en salario real y todavía elevados niveles de ahorro en exceso derivado de los programas de apoyo que el Gobierno Federal implementó tras la pandemia.
En ese contexto BBV México anticipa que la ralentización en el sector manufacturero mexicano se concretará de una forma más gradual que la anticipada previamente.

De acuerdo con las cifras de producción industrial del INEGI, al mes de diciembre la manufactura se encontraba en un nivel 3.3% por arriba del observado en enero de 2022, con comportamiento mixto entre sus componentes.
Algunos segmentos, como la fabricación de maquinaria y equipo, y el sector automotriz, se ubican en niveles de producción muy por arriba de los observados en enero del año pasado (+16.0% y +9.5%, respectivamente), favorecidos por la demanda externa y el nearshoring.
Otros segmentos, como la fabricación de insumos textiles y la industria química, han mostrado desaceleración, ubicándose en niveles de producción por debajo de los registrados en enero de 2022 (-17.3% y -5.2%, respectivamente), explicó expuso Saidé Salazar analista del grupo financiero
En términos de capacidad utilizada, sectores como la fabricación de equipo de cómputo, maquinaria y equipo, y aparatos eléctricos, han superado su nivel pre-pandemia (+17.0%, +8.1%, y +7.6%, respectivamente), mientras que segmentos como la fabricación de insumos textiles y de prendas de vestir registran niveles muy por debajo de su cifra pre-COVID (-10.8% y -12.1%, respectivamente).

En cuanto al segmento de equipo de transporte (20% de la producción manufacturera), registró en diciembre un nivel de capacidad utilizada de 90.9%, la mayor cifra desde el inicio de la serie (enero de 2013), y 6.1% por arriba de su nivel pre-pandemia.
BBVA anticipó que si bien la manufactura mostrará un menor crecimiento este año (vs 2022), su periodo de resiliencia se extenderá en el primer cuarto del 2023 (1Q23), en un contexto de mejor expectativa para la demanda externa.
En particular, el grupo financiero ha revisado su estimación de crecimiento para Estados Unidos de 0.5% a 0.8% este año, como resultado de las mejoras en gasto privado comentadas anteriormente.
Incorporando dicho factor, así como los datos de actividad económica del segundo semestre del 2022 (2S22) mejores a los anticipados, y la resiliencia que el consumo privado ha mostrado también en nuestro país, hemos revisado su estimación de crecimiento para México de 0.6% a 1.4% este año.
El grupo financiero considera que un entorno de mayor certidumbre y mejoras en política energética podrían potenciar el nearshoring, que ya se está materializando en México.

LA VISIÓN DE STANDAR & POOR´S
Es probable que la manufactura genere rezago en el crecimiento. El sector manufacturero ha tenido un sólido desempeño en la mayoría de las principales economías de América Latina durante gran parte de este año, ayudado por una mejora en las interrupciones anteriores de las cadenas de suministro y una demanda sólida continua de socios comerciales clave, en particular Estados Unidos.
Sin embargo, una caída reciente tanto en los indicadores de confianza como en los datos duros, especialmente a partir del tercer trimestre apuntan a un debilitamiento de la producción manufacturera en los próximos trimestres expuso el análisis de S&P Global Ratings.
A medida que el crecimiento se debilita en las principales economías mundiales, esperamos que esta tendencia se intensifique aún más, lo que hará que la producción manufacturera pese sobre el crecimiento del PIB en la mayor parte de América Latina el próximo año.
Una forma de analizar en qué medida la producción manufacturera podría obstaculizar el crecimiento del PIB en América Latina es estimar la relación de esos sectores con el crecimiento del PIB en Estados Unidos, que proyectamos en 0.1% negativo en 2023.
Aunque China tiene una mayor influencia que Estados Unidos en la actividad de varias economías de la región, incluso en esas economías, Estados Unidos sigue desempeñando un papel importante en sus sectores manufactureros debido a los vínculos de la cadena de suministro y la influencia general en la demanda mundial.
Construimos dos escenarios para 2023: uno en el que el crecimiento del PIB en Estados Unidos es de 0% (muy cerca de nuestro punto de referencia para ese país) y otro en el que el PIB disminuye 1%. Estimamos que en un escenario de crecimiento cero del PIB, la producción manufacturera de Estados Unidos disminuye 1.8%, y en el escenario de una disminución del PIB de 1%, la producción baja 3.5%, según el análisis de S&P Global Ratings.
Luego el análisis de S&P Global Ratings revisó las elasticidades entre los sectores manufactureros de Estados Unidos con los de los países de América Latina. Por último, usaron esos coeficientes entre países para aplicar las disminuciones de la producción manufacturera de Estados Unidos que estimamos para los escenarios de crecimiento del PIB de 0% y 1% negativo (-1.8% y -3.5%, respectivamente).
Teniendo en cuenta un crecimiento del PIB de Estados Unidos de 0% (una disminución de 1.8% en la producción manufacturera de Estados Unidos), el rezago medio estimado sobre el crecimiento del PIB en América Latina el próximo año sería de 0.2 puntos porcentuales, lo que implica un rezago neto medio para el PIB (contribución al crecimiento del PIB en 2023 menos la de 2022) de 0.8 puntos porcentuales.
En el escenario más severo de una caída de 1% del PIB de Estados Unidos (una disminución de 3.5% en la producción manufacturera de Estados Unidos), el rezago medio estimado sobre el crecimiento del PIB en América Latina el próximo año sería de 0.5 puntos porcentuales, lo que implica un rezago neto medio para del PIB (contribución al crecimiento del PIB en 2023 menos la de 2022) de 1.1 puntos porcentuales.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
