Lo que quiso decir
Rubén Aguilar
La relación del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, de su círculo cercano y de dirigentes de Morena en el estado con el crimen organizado no solo es pública, sino que, según el autor, ha sido probada por distintas fuentes.
El gobernador, que está incluso implicado en por lo menos un asesinato, desde antes de su elección —calificada aquí como fraudulenta— mantuvo una relación estrecha con los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, Los Chapitos, hoy presos en Estados Unidos como testigos protegidos.
La presidenta Claudia Sheinbaum tiene pruebas de esta implicación, afirma el autor, provenientes de cuatro fuentes: los informes del G2 del Ejército; el documento que los partidos de oposición entregaron a la OEA después de la elección de 2021; múltiples investigaciones periodísticas y académicas, y las autoridades estadounidenses.
La justicia de Estados Unidos solicitó, en el marco de los acuerdos de extradición, que se entregara —una vez cubierto el debido proceso— a diez políticos de Morena en Sinaloa, incluido el gobernador, acusados de vínculos criminales para enfrentar un juicio.
Sheinbaum decidió asumir la defensa de los señalados, todos integrantes de su partido, sostiene el articulista, y hacerlo tendría un costo alto tanto a nivel nacional como internacional. La imagen que proyecta, agrega, es la de proteger a presuntos delincuentes por el hecho de pertenecer a Morena.
Se han publicado múltiples análisis que buscan explicar las razones de esta decisión. Dos son las líneas más mencionadas: las órdenes que habría recibido del expresidente Andrés Manuel López Obrador y, por otro lado, evitar —cueste lo que cueste— la entrega de los acusados para impedir un eventual “efecto dominó”.
Su antecesor y ella misma, afirma el autor, sostienen que, si se entrega al primero de los acusados, después vendrán más casos, ya que existiría una larga lista de políticos de Morena implicados con grupos del narcotráfico y del crimen organizado, incluidos al menos 12 gobernadores y gobernadoras.
Lo que ahora está por verse es hasta cuándo seguirá defendiendo a los políticos solicitados por la justicia estadounidense. Muchas de las pruebas ya son conocidas y otras se han publicado, por lo que —según el texto— no hay manera de ignorarlas u ocultarlas.
En estos días, la presidenta ha radicalizado sus discursos nacionalistas, básicos y elementales, propios “del libro de historia”, señala el autor, y con ellos pretende fortalecer el respaldo de su base política. Sin embargo, considera que las encuestas muestran que esa estrategia no le está funcionando.
El articulista asegura desear, por el bien del país y de la sociedad mexicana, que en los próximos días y como parte de las negociaciones entre los gobiernos de México y Donald Trump, el gobierno mexicano extradite a los acusados requeridos por la justicia estadounidense para que el conflicto vuelva a la normalidad.
Y esto tendría, sin duda, consecuencias para la presidenta y Morena, ya que, al caer las primeras fichas del dominó, otras podrían derrumbarse en los próximos meses. La presidenta puede adelantarse a denunciar y detener a los implicados —lo que la fortalecería políticamente— o hacerlo solo a solicitud de la justicia estadounidense, lo que la debilitaría, concluye.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
