Ciudad de México, 01/10/26 (Más).- Un grupo de extrabajadores de la extinta Luz y Fuerza del Centro dañó y “decapitó” la estatua del expresidente Felipe Calderón Hinojosa ubicada en el Complejo Cultural Los Pinos, horas después de protestar contra el exmandatario, quien reapareció públicamente en un foro de organizaciones y partidos de derecha latinoamericanos para advertir que México, a su juicio, está regresando a una nueva versión de la “dictadura perfecta”.
Los hechos ocurrieron el miércoles 30 de septiembre, cuando los manifestantes ingresaron a Los Pinos después de concentrarse frente al hotel Marquis, en Paseo de la Reforma, donde Calderón participaba en el Foro América Libre, Unidos por la Democracia.
El Complejo Cultural informó posteriormente que el contingente de extrabajadores y simpatizantes de Luz y Fuerza entró sin autorización y que se iniciaron procedimientos para dar vista a la autoridad ministerial.
Durante su intervención en el encuentro político, Calderón sostuvo que el actual gobierno encabezado por Morena ha debilitado instituciones y libertades y comparó la situación del país con el concepto de la dictadura perfecta, expresión popularizada por el escritor Mario Vargas Llosa para referirse décadas atrás al sistema político mexicano dominado por el PRI.
El expresidente también planteó que la oposición debía reorganizarse y recuperar presencia territorial de cara a los próximos procesos electorales.
Calderón reconoció que Morena llegó al poder mediante elecciones, pero aseguró que posteriormente ha impulsado cambios que, desde su perspectiva, concentran poder y reducen los contrapesos institucionales.
Entre otros señalamientos, criticó la composición del Congreso, el uso político de programas sociales y lo que describió como una creciente penetración del crimen organizado en instituciones públicas.
Esas afirmaciones forman parte de su postura política y han sido rechazadas por dirigentes y funcionarios del partido gobernante.


Mientras se desarrollaba el foro, alrededor de 200 integrantes y simpatizantes del Frente Amplio de Unidad se manifestaron en contra del expresidente. Los inconformes recordaron el decreto del 11 de octubre de 2009 mediante el cual el gobierno de Calderón extinguió Luz y Fuerza del Centro, decisión que dejó sin empleo a más de 44 mil trabajadores y que desde entonces ha sido motivo de movilizaciones y litigios laborales.
Al concluir la protesta frente al hotel, una parte del contingente marchó hacia el Complejo Cultural Los Pinos y recorrió la Calzada de los Presidentes hasta llegar a la escultura de bronce de Calderón. La pieza ya se encontraba en el suelo desde julio de 2025, después de que la caída de un árbol la derribara y dañara también parte de su pedestal.
Los participantes rodearon la efigie, que representaba a Calderón vestido de traje y con la banda presidencial, y comenzaron a golpearla repetidamente. Finalmente desprendieron la cabeza utilizando la propia placa metálica con el nombre y periodo presidencial del exmandatario. La cabeza quedó deformada y colocada sobre el pedestal, mientras la placa terminó invertida.
Los manifestantes calificaron la acción como un acto simbólico de rechazo a Calderón y vincularon su protesta tanto con la desaparición de Luz y Fuerza del Centro como con decisiones tomadas durante su administración federal, entre ellas la estrategia de seguridad contra el narcotráfico. También advirtieron que volverían a protestar si la estatua era reinstalada.
Personal de seguridad del recinto no intervino durante el momento en que la escultura fue golpeada. Una vez retirado el contingente, la administración de Los Pinos reportó los daños a su aseguradora y anunció que seguiría el procedimiento jurídico correspondiente para que los hechos fueran conocidos por el Ministerio Público.
Horas más tarde, el Sindicato Mexicano de Electricistas, encabezado por Martín Esparza, se deslindó de la destrucción de la estatua y sostuvo que las personas responsables de esos actos eran ajenas a la organización. La movilización había sido identificada principalmente con integrantes del Frente Amplio de Unidad y extrabajadores de Luz y Fuerza.
La presidenta Claudia Sheinbaum se pronunció este jueves sobre el episodio y rechazó tanto el ingreso irregular a Los Pinos como la destrucción de la escultura. Señaló que no comparte ese tipo de acciones y sostuvo que cualquier manifestación de violencia debe ser condenada, aunque reconoció la inconformidad histórica que persiste entre los extrabajadores afectados por la liquidación de Luz y Fuerza del Centro.
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