Por Héctor García Álvarez
Saltillo, Coahuila 20/03/25 (Más).- En Coahuila, diversos activistas, estudiantes y ciudadanos han expresado preocupaciones sobre problemáticas ambientales y la respuesta de las autoridades. La percepción de inacción por parte de la Secretaría de Medio Ambiente del Estado, encabezada por Susana Estens de la Garza, ha generado críticas en redes sociales, especialmente en relación con casos de contaminación ambiental y conflictos ecológicos locales.
Durante una reciente contingencia ambiental, Nuevo León implementó medidas claras, como evitar actividades al aire libre y solicitar a las empresas la reducción de emisiones contaminantes. En contraste, en Coahuila, la Secretaría de Medio Ambiente no emitió declaraciones, alertas ni recomendaciones a la población afectada. Este silencio ha sido percibido como una reacción tardía y sin firmeza.
La activista Diana Isabel Hernández Aguilar, quien ha denunciado en múltiples ocasiones el impacto ambiental y social de la invasión de predios en Saltillo, señaló la urgencia de detener el ecocidio en la región.
“Lo que está ocurriendo en la Sierra de Zapalinamé es devastador. Se están perdiendo ecosistemas enteros y el gobierno sigue sin actuar. Estamos viendo cómo el territorio es fragmentado, vendido y destruido ante nuestros ojos”, declaró Hernández Aguilar a medios televisivos.
A la contingencia ambiental se suma el problema del agua contaminada con arsénico en la región de la Comarca Lagunera, que afecta la salud de sus habitantes. Activistas han señalado la sobreexplotación de acuíferos y la falta de regulación a empresas agroindustriales como factores clave del problema, una crisis aún sin solución.
Sobre este tema, Juan Gamboa, campesino y líder comunitario de Jalpa, manifestó su preocupación por el abuso en la explotación de los recursos hídricos de la región.
“Las agroindustrias y empresas que gestionan el agua, como Aguas de Saltillo, han chupado ya la mayoría de recursos hídricos; este es de los pocos que quedan junto con los manantiales de Parras”, denunció Gamboa a un periódico local. Sus declaraciones refuerzan la creciente preocupación de los pobladores sobre la falta de acceso al agua potable y la urgencia de tomar medidas contra la sobreexplotación.
Otra problemática recurrente es la propagación de dióxido de carbono por camiones en mal estado, una queja persistente entre distintos sectores de la población. “Estamos respirando aire contaminado todos los días. No es solo la deforestación o el agua, es un conjunto de problemas que el gobierno sigue ignorando”, expresó Hernández Aguilar.
No es la primera vez que se destaca la necesidad de fortalecer la educación ambiental y aumentar los espacios verdes en las ciudades, especialmente ante su crecimiento desordenado. Sin embargo, la falta de políticas ambientales sólidas afecta la calidad de vida de los ciudadanos en todo Coahuila.
Estas deficiencias se hicieron más evidentes el 19 de marzo, cuando una nube de polvo cubrió la región, afectando la salud de muchas personas.
En redes sociales, ciudadanos han expresado inquietudes sobre la actuación de la Secretaría de Medio Ambiente del Estado, especialmente en sus publicaciones de Facebook.
“Eso era para ayer, yo con anemia y asma, sin faltar a clases porque me iban a decir exagerada”, escribió una estudiante inconforme y preocupada por su salud.
“Lo peor fue ayer y no dieron ninguna información”, indicó otro ciudadano en la misma publicación.
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