Por Jorge Arturo Estrada
|Sin alianza PRI y PAN perderían en Coahuila y el Edomex |La realidad derrota a AMLO tras su serie de victorias políticas
|Sin alianza PRI y PAN perderían en Coahuila y el Edomex
Para las elecciones del 2023 la incertidumbre predomina. En el Estado de México y Coahuila, la posibilidad de una alianza está en el aire, como consecuencia de las acciones del PRI, su dirigencia y sus diputados federales, en favor del presidente Andrés Manuel López Obrador. Las encuestas, establecen ventajas amplias de Morena sobre el tricolor y el PAN, que son prácticamente irreversibles si compiten por separado, en los comicios para gobernador de esas entidades.
En Coahuila, una alianza electoral PRI-PAN-PRD volvería muy competitivo a su principal aspirante, el priista Manolo Jiménez Salinas. En contraste, en el Edomex, Morena va adelante sin problemas, aun si compiten con una alianza tripartita. Por el momento, ni Enrique Vargas, ni Alejandra del Moral, ni Ana Lilia Herrera podrían ganarle a Delfina Gómez quien será postulada por el partido guinda.
Los dirigentes Marko Cortés del PAN, y Jesús Zambrano, del PRD, manifestaron que ya no existe confianza con Alejandro Moreno. Alito, sumó su PRI al Primor. Al priista se le quitó lo bravo y se sometió incondicionalmente faltando a todos sus compromisos, tanto partidistas como con los electores.
No cabe duda, de que el presidente domina la escena política nacional. A él, no le tiembla la mano para mantener en un régimen de temor a la clase política. Lo mismo castiga y ataca, que absuelve o premia. Tampoco es un secreto, que la mayor parte de ellos carga un costal de pecados en sus espaldas.
Así, Morena sigue fortaleciéndose en ambos estados, rumbo al 2023. Tanto el PRI como el PAN estarían perdidos si no van juntos y el voto opositor se divide. Para empeorar el escenario, los diputados federales y senadores del PRI Coahuila le dieron la espalda al voto útil clasemediero, que los hizo ganar en el 2021. Ellos se sumaron al Primor de Alito, básicamente intentaron salvar sus carreras políticas, en el seno de su partido, despreciando lo demás.
|La realidad derrota a AMLO tras su serie de victorias políticas
La soberbia, le trajo una mala semana al presidente López Obrador. Luego de los resonantes triunfos políticos, que obtuvo a mediados del mes de septiembre, la realidad le volvió a mostrar que aún no es invencible. A pesar de ser tan poderoso y sus opositores tan mediocres, vulnerables y estar tan divididos, el tabasqueño deberá recordar que aún no ha caído el último out. Su popularidad es buena, pero su gobierno es malo.
Todavía no se apagaban los ecos, de la forma impresionante en la que derrotó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación y de la forma en que dobló a Alejandro Moreno, a su PRI y a sus diputados federales, para reconvertirlos en Primor. Recién había incorporado a la Guardia Nacional a la secretaría de la Defensa y fracturado a la Alianza por México. Que es el único mecanismo que volvería competitivo a un proyecto opositor al de Andrés Manuel. Entonces, de pronto, llegaron los reveses en serie,
Cuando en el senado, por solamente un par de votos las oposiciones PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, junto a un puñado de senadores tricolores libres y congruentes con su papel, evitaron que el regalo de Alejandro Moreno al presidente se concretara. Así, quedó en suspenso, la ampliación del plazo para que el ejército siga en las calles.
Luego, vendrían las revelaciones periodísticas de la columnista, Peniley Ramírez, acerca del terrible modus operandi de los criminales. Y también, de los gobiernos de los tres niveles en el caso de los estudiantes asesinados en Ayotzinapa. Tanto con Enrique Peña Nieto como en el actual, se ocultaron y manipularon pruebas y expedientes. Además, se fabricaron culpables y se establecieron narrativas sospechosas, en busca de matizar los roles desempeñados por diversas corporaciones y funcionarios respecto a los asesinatos de la terrible tragedia. Que se va quedando impune.
En otro caso, el presidente, envalentonado, calculó mal y se equivocó. Le dio la palabra en la Mañanera, al periodista Jorge Ramos, quien con argumentos sólidos destruyó la narrativa del mandatario respecto al éxito de su estrategia de seguridad. En su cara, lo calificaron de tener el sexenio más sangriento de la historia reciente, y lo dejaron sin capacidad de articular respuestas válidas.
También, en estos días, los diarios publicaron que cinco millones de vacunas contra el Covid, caducaron por la irresponsabilidad del gobierno de AMLO y su desastre operativo. Tuvieron que destruirse. En el mismo tema la prestigiada revista científica, The Lancet, colocó a México como una catástrofe mundial en la atención durante la pandemia, lo que generó la muerte de cientos de miles de mexicanos. Quedando colocado entre los primeros lugares de fallecidos por estas causas.
De esta forma, aunque es el político más diestro del país, en activo, la realidad lo volvió a colocar en su justa dimensión. Las cosas se ponen interesantes. Veremos.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
