Por Horacio Cárdenas Zardoni
Lo sabemos, lo hemos sabido desde siempre. México es un país de leyes… que no se cumplen, de normas de las que nadie hace caso, de obligaciones a las que nadie se siente obligado a cumplir, ah pero no hay político y no hay gobierno que no se llene la boca diciendo a voz en cuello que vivimos en un estado de derecho. ¿cómo dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador?, es que se oía chido, aunque chido se escuche gacho: al margen de la ley nada, por encima de la ley nadie, pues sí, a nivel de frase para escribirla en letras de metal bañado en oro, en los muros del congreso de la unión, está a todo mecate, pero a la hora que volteamos a cualquier lado, nos damos cuenta que México no es ese país en donde absolutamente nadie, de presidente de la república para arriba y para abajo, se atrevería a decir: a mi no me vengan con el cuento ese de que la ley es la ley… ¿si a él, no acudimos a postrarnos debajo del balcón de palacio nacional a contarle ese cuento, entonces a quién?
Desde la época de Benito Juárez nos viene sonando hueco a los mexicanos aquello de la austeridad republicana y la honrosa medianía ¿nunca fue al museo de palacio nacional, allí donde exhiben algunas pertenencias que fueron del benemérito de las Américas?, a nosotros nos dejó con el ojo cuadrado un bastón, un bastón ponga que de madera, pero que tenía la empuñadura de oro, este sí de a de veras no como el de las letras del congreso, y con un rubí del tamaño de un tumor, acompañado de un montón de piedras preciosas de menor tamaño y nos imaginamos que valía. A lo mejor era su único lujo, pero a lo mejor no, era uno de tantos, como los tenis que quema el hijo de la pareja presidencial, José Ernesto, caray, no sabíamos que había tenis de doscientos mil pesos… o que acude a la escuela tipo 20 de noviembre, esa que está allí juntito al Albert Hall en Londres, y que cobra como un millón de pesos de cuota de padres de familia… por semestre. Puras mentiras, pura hipocresía.
En un país así, de leyes estrictas, pero instituciones desdentadas ¿vale la pena jugar derecho, pensando en que la gente sabrá, como dios padre el día del juicio final, separar a los justos de los que no lo son, a quienes engañan, quienes mienten, quienes buscan el poder no para servir al pueblo que dicen adorar, sino para servirse de él a manos llenas?
Nomás el otro día, fin de semana quede claro, no vayan a decir que los funcionarios federales andan haciendo campaña proselitista en horas y días de trabajo, el otro día el Partido del Trabajo, ese que será partido pero en el que no trabaja nadie y todavía menos milita ningún trabajador, lanzó a los cuatro vientos la proclama de que para la elección de gobernador del estado de Coahuila a mediados del año 2023, ellos ya había seleccionado su candidato, que no es otro que Ricardo Mejía Berdeja, todavía subsecretario en la secretaría de seguridad y protección ciudadana, dependencia del ejecutivo tan disminuida en sus funciones y atribuciones, que ya ni merece ponerla en letras mayúsculas.
De veras que nos resultó chocante. Hasta donde tenemos entendido la cuarta transformación, como concepto ideológico, como movimiento político, social, histórico y cuanta cosa, se compone de varias organizaciones, para empezar por el movimiento que prometió que jamás iba a ser partido y terminó siéndolo, el Movimiento de Regeneración Nacional, mejor conocido por su acrónimo de MORENA, el Partido Verde, que antes era Ecologista de México y terminó solo en eso, verde, y ahora sí, el Partido del Trabajo. Si las cosas son así, lo que procedería es que la 4T en pleno uso de sus facultades mentales, es un decir, hiciera un pronunciamiento conjunto, pero no fue así. Tampoco actuaron como se esperaría que ocurriera, que le concedieran a la institución política más fuerte, MORENA, el privilegio de elegir su candidato, y ya ellos, los que quisieran, se sumaran allí, humildemente, a las calladas o armando alharaca, eso es al gusto de cada quien, pero no, el PT decidió irse por la libre, no pagar el peaje y darle tremendo madruguete a los morenos, declarando a Mejía su candidato.
Si no hacen caso de las leyes, ¿cómo exigir que nadie acate un pacto de caballeros?, así que de plano se alinearon con Mejía Berdeja, esperando que les valga algo eso de haber sido los primeros que lo lanzaron al ruedo, mientras que los otros están emborucados en sus cosas de democracia y vaciladas así.
Ahora que ¿de quien fue la gran idea?, habrá sido que alguien le pidió por vía telefónica al sr. Subsecretario de seguridad federal, oye, pues cuando vengas a Saltillo ¿qué te parece si te invitamos a desayunar?, pero no te traigas a nadie de tus achichincles morenos, porque nos dan roña. Y aquel que se las sabe de todas todas, ha de haber pensado, estos quieren algo, mínimo que pague la cuenta del restorán, pero oh sorpresa, lo quieren de su candidato.
Nomás imagínese lo que pudiera pasar. Que ya con el consejo directivo debidamente integrado luego del vacile de las elecciones de consejeros, MORENA sucursal Coahuila se ponga a trabajar con todo el ímpetu de los primerizos, por más que sean ya muchos los veteranos, se avoque a lo que le han venido sacando le vuelta, la designación democrática del coordinador de defensa de la cuarta transformación en el estado de Coahuila, ese que en otras entidades federativas en que ha operado el modelo, se da por hecho que terminará convirtiéndose en el candidato al gobierno del estado, en una tradición de poco tiempo, tan poco que ni siquiera ha habido oportunidad de escribirlo en ningún documento que los morenistas de a pie quieran leer. Imagínese este escenario, Mejía Berdeja es ya el candidato del PT a gobernar Coahuila, y en una de esas, MORENA decide que el defensor de la 4T en tierras apaches sea, no sé, Alejandro Noé Barranco, Diego del Bosque, Antonio Castro, Armando Guadiana, se supone que todos tienen derecho y que será la encuesta la que termine diciendo quien es el bueno… ¿la jugaría Mejía contra el candidato de MORENA si no es él?, que de todos modos ¿cuántos votos le puede aportar el PT a MORENA en una coalición?, los 3 que se retrataron con el policía acapulqueño, pero no demasiados más.
Pero a lo que veníamos, ¿y qué, dónde está el instituto federal electoral, dónde el instituto electoral de Coahuila?, no porque no sepamos donde se ubican, sino porque nadie los toma en cuenta. Todavía no está el calendario electoral y ya hay candidatos… candidatos haciendo asambleas vecinales de seguridad que son actos de precampaña que son actos de campaña ¿o somos los únicos esquizofrénicos que nos damos cuenta? ¿y las cuentas?, Mejía, el abogadazo, el político experimentado, ¿creerá que puede brincarse reglamentos, normas y leyes que ya le costaron la candidatura a quienes querían sr gobernadores de Michoacán y de Guerrero?, entre una cosa y otra ya debe llevar un buen tambache de dinero gastado, del que lo menos que se puede decir es que es de dudosa procedencia, dudosa por no declarada. Coahuila es México y México es un país de leyes… ¿cuánto tardarán las leyes en alcanzarlo para bajarle las esperanzas, las expectativas y dejarlo en cero?
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