Madrid, España, 13/05/26 (Más).- El paleontólogo y codirector del yacimiento de Atapuerca, Juan Luis Arsuaga, afirmó que “la corrupción es muy paleolítica, muy de chimpancé”, al reflexionar sobre el comportamiento humano desde una perspectiva evolutiva durante una entrevista en la que adelantó detalles de su nuevo libro La respuesta, publicado por la editorial Destino.
En conversación con EL PAÍS, Arsuaga explicó que su obra recorre distintos momentos clave de la evolución humana, desde los neandertales hasta los grandes simios, y plantea una visión amplia sobre la condición humana, combinando admiración por la especie y una lectura crítica de sus comportamientos sociales y políticos. El científico sostuvo que el ser humano es el resultado más complejo y sorprendente de la evolución, aunque también el más “temible”.
El investigador señaló que el tribalismo sigue siendo una de las principales características que explican conflictos, fanatismos y dinámicas de poder en las sociedades actuales. En ese sentido, advirtió que este comportamiento está vinculado a la ignorancia y al pensamiento mágico, y sostuvo que la ciencia y el humor son herramientas fundamentales para combatir la violencia y el extremismo.
Juan Luis Arsuaga también cuestionó la persistencia de divisiones políticas y sociales basadas en identidades de grupo, al considerar que la humanidad comparte una sola “tribu”. En su análisis, el experto afirmó que cuando las personas comprenden mejor cómo funciona el mundo, disminuyen el fanatismo y la deshumanización del otro.
En otro momento de la entrevista, el paleontólogo abordó el progreso de la humanidad y sostuvo que, aunque existen avances en calidad de vida, educación y desarrollo en regiones como Asia y América del Sur, el planeta enfrenta problemas graves relacionados con la sostenibilidad y el consumo de recursos naturales. En su opinión, la principal amenaza global no es la inteligencia artificial, sino el tribalismo y la falta de sostenibilidad.
Arsuaga también reflexionó sobre la evolución de la inteligencia humana y su posible redefinición frente al desarrollo de la inteligencia artificial. Señaló que la capacidad de resolver problemas complejos es un rasgo clave de la inteligencia, lo que abre el debate sobre si sistemas tecnológicos podrían superar ciertas capacidades humanas en tareas específicas.
En relación con el comportamiento humano, el científico vinculó fenómenos como la corrupción con impulsos biológicos y dinámicas evolutivas, al señalar que estos comportamientos pueden relacionarse con la búsqueda de estatus, poder y reproducción. “Es muy paleolítico, muy de chimpancé”, afirmó al referirse a estas conductas dentro de la estructura social humana.
Finalmente, el paleontólogo expresó su confianza en el futuro de la humanidad, al considerar que la inteligencia artificial podría convertirse en una herramienta positiva para la gestión de recursos y la toma de decisiones globales. Sin embargo, advirtió que las soluciones a los grandes problemas del planeta deben darse en la Tierra, mediante decisiones colectivas orientadas a la sostenibilidad y al bienestar común.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
