Hasta 17 años llevan los daños causados por fugas de hidrocarburos y otros compuestos en reservas naturales
Ciudad de México, 04/06/25 (Más).- Al menos 46 sitios contaminados ubicados dentro de Áreas Naturales Protegidas (ANP) en México, con una extensión superior a los 80 mil metros cuadrados, llevan hasta 17 años sin ser remediados. De ellos, una tercera parte son responsabilidad directa de Petróleos Mexicanos (Pemex), según el inventario de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
De acuerdo con datos consultados, las afectaciones provocadas por la paraestatal corresponden a 16 derrames registrados en 5 ANP distintas, los cuales han contaminado cerca de 65 mil metros cuadrados de suelo con hidrocarburos. Los sitios afectados incluyen regiones como los Pantanos de Centla (Tabasco), la Cuenca del Río Necaxa (Puebla), el Cañón del Río Blanco (Veracruz), el Corredor Biológico Chichinautzin (Morelos) y la Cuenca Don Martín (Coahuila).
Pese a que Pemex ha presentado planes de remediación para 15 de estos 16 sitios ante la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), ninguno ha sido completamente descontaminado, salvo un caso, y todos menos uno fueron identificados como contaminados desde hace más de una década.
La ASEA confirmó haber aprobado 14 planes de remediación relacionados con hidrocarburos en estas cinco ANP, y señaló que se mantiene en seguimiento para verificar la aplicación de los programas por parte de Pemex. Uno de los casos que podría concluir pronto es el de los Pantanos de Centla, el cual se encuentra actualmente en la fase final de muestreo comprobatorio.
Según la Conanp, cada que se detecta una posible afectación ambiental en un ANP se elabora una denuncia ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). La dependencia también indicó que, en coordinación con otras instituciones, se apega al Programa Nacional de Remediación de Sitios Contaminados para atender los daños.
La contaminación no se limita a hidrocarburos. También se han identificado casos vinculados con la presencia de metales, metaloides y compuestos químicos. Los contaminantes han sido detectados en 18 de las 232 Áreas Naturales Protegidas bajo administración federal, sin contar los sitios cercanos a estos perímetros.
En el sureste, las áreas afectadas incluyen la Laguna de Términos (Campeche) y la Reserva de la Biosfera de La Sepultura (Chiapas). En la zona centro, los daños se concentran en espacios como la Reserva de la Biósfera Zicuirán-Infiernillo (Michoacán), la Sierra Gorda (Querétaro), la Peña Colorada (San Luis Potosí) y otras áreas montañosas del centro y norte del país. En el norte, destacan sitios como el Parque Nacional Cumbres de Monterrey (Nuevo León), la Cuenca Don Martín (Coahuila) y la Reserva de la Biosfera Janos (Chihuahua).
El volumen estimado de suelo contaminado en estas áreas supera los 101 mil metros cúbicos. En nueve de los 46 sitios identificados no existe siquiera un plan de remediación aprobado, requisito indispensable para iniciar acciones de limpieza.
Animal Político, medio que reveló esta información tras revisar los datos oficiales, intentó obtener una postura de Pemex, pero hasta el momento de la publicación no se había recibido respuesta.
Mientras tanto, los registros muestran que algunos de los derrames tienen más de 15 años sin ser atendidos. Los dos sitios más antiguos datan de 2008 y se localizan en la Cuenca del Río Necaxa y en la Isla del Carmen, dentro de la Laguna de Términos. Ambos permanecen contaminados.
De acuerdo con los protocolos actuales, Pemex, al igual que cualquier empresa que contamine una ANP, debe presentar y ejecutar un programa de remediación avalado por la ASEA. No obstante, la falta de ejecución oportuna ha dejado a decenas de ecosistemas vulnerables expuestos a riesgos prolongados sin atención suficiente.
La permanencia de estos sitios contaminados en zonas de alta biodiversidad contradice el objetivo principal de las ANP, que es la conservación del medio ambiente, flora y fauna nativas. Las comunidades locales también resultan afectadas por esta inacción.
Las cifras oficiales y los plazos incumplidos exponen una problemática persistente: la falta de remediación efectiva de suelos contaminados, particularmente cuando los responsables son entidades estatales. La falta de respuestas y de acciones concretas por parte de las instituciones competentes agrava el impacto ecológico y debilita los mecanismos de protección ambiental establecidos.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
