Ciudad de México, 22 nov. Una mujer identificada como Ari Gisel, de 23 años, fue condenada a 20 años de prisión por su participación en el asesinato de tres turistas que fueron atacados durante el robo de su vehículo en Baja California en abril de 2024. Según la investigación, Gisel instigó el asalto que derivó en la muerte de los hermanos australianos Callum y Jake Robinson y de su amigo estadounidense Carter Rhoad, cuyos cuerpos fueron encontrados días después con heridas de bala en la cabeza en el fondo de un pozo.
De acuerdo con información publicada por Animal Político, la joven se declaró culpable en un juicio abreviado solicitado por su defensa, en el que reconoció haber motivado el robo al señalar que los turistas tenían “buen teléfono y buenas llantas”. Los agresores identificados como Irineo Francisco, conocido como El Yuni o El Junior, Jesús Gerardo, llamado El Kekas, y Ángel Jesús siguieron el vehículo hasta un campamento remoto al oeste de Santo Tomás, donde los tres surfistas se alojaban, los despojaron de sus pertenencias y los asesinaron al resistirse.
Los apellidos de los implicados no fueron divulgados por las autoridades. Los casos contra los tres hombres continúan en los tribunales. Jesús Gerardo e Irineo Francisco permanecen recluidos en el penal de máxima seguridad El Hongo, en Baja California, debido a presuntos vínculos con el cártel de Sinaloa, mientras que Ángel Jesús enfrenta proceso en un centro penitenciario distinto en Ensenada. No obstante, la cadena Australian Broadcasting Corporation reportó que los fiscales no consideran que exista alguna relación entre los asesinatos y el crimen organizado.
Las familias de las víctimas participaron en la audiencia por videoconferencia y ofrecieron sentidas declaraciones. Debra Robinson, madre de los hermanos australianos, expresó que soñaban con verlos crecer y tener hijos, pero ahora deben enfrentar su ausencia. Callum Robinson, de 33 años, vivía en San Diego, Estados Unidos, era miembro de la selección australiana de lacrosse y su hermano Jake, de 30 años, viajó desde Australia para visitarlo y estaba por iniciar un nuevo empleo como médico. Su amigo Carter Rhoad, de 30 años, también residente de San Diego, trabajaba en una empresa de servicios tecnológicos y estaba próximo a casarse.
La prometida de Rhoad, Natalie Wiertz, declaró que su vida se ha convertido en una pesadilla. Durante la audiencia, Ari Gisel ofreció disculpas y aseguró que no sabía que la agresión terminaría en homicidio. Afirmó que está enfocada en ser una mejor persona y lamentó profundamente las pérdidas. Su declaración de culpabilidad y la aceptación del juicio abreviado le permitieron obtener una reducción de la pena, que inicialmente superaba los 30 años de prisión.
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