El mercado estadounidense es el principal destino para los caficultores mexicanos con 68% de las ventas al exterior. El principal reto del sector es elevar la producción y rentabilidad
Ciudad de México, 07/09/26 (Más).- Estados Unidos se mantiene como el principal mercado para el café mexicano y concentra ampliamente las ventas del grano nacional al exterior, al recibir 68 por ciento de las exportaciones de México durante 2024, de acuerdo con datos de los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), elaborados con información de la base de datos de estadísticas de comercio de las Naciones Unidas (UN Comtrade).
De acuerdo con información difundida por Forbes, la relevancia del mercado estadounidense también está relacionada con su elevado nivel de consumo. Durante el ciclo 2024/25, Estados Unidos demandó alrededor de 25.4 millones de sacos de café de 60 kilogramos, según cifras de FIRA sustentadas en información del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
La participación estadounidense en las exportaciones mexicanas se encuentra muy por encima de la correspondiente a otros destinos. Durante Expo Café 2026 se detalló que Bélgica recibió 13.6 por ciento de las ventas mexicanas al exterior; Alemania concentró 7.8 por ciento; Francia, 3 por ciento, e Italia, 2.4 por ciento, lo que confirma la fuerte dependencia comercial del sector respecto del mercado de Estados Unidos.
Al atractivo de las exportaciones se suma el crecimiento previsto para el consumo dentro del país. La firma de investigación Technavio calcula que el mercado mexicano del café crecerá a una tasa anual compuesta de 5.9 por ciento entre 2025 y 2029, periodo en el que su valor podría incrementarse en aproximadamente mil 80 millones de dólares.
Entre los factores que impulsan esa expansión se encuentran el mayor interés de consumidores jóvenes por esta bebida, la demanda de productos orgánicos y la búsqueda de variedades y presentaciones de mayor calidad; estas tendencias han abierto nuevas oportunidades para productores, tostadores, comercializadores e industrias vinculadas al procesamiento del grano.
Félix Martínez, presidente de la Asociación Nacional de la Industria del Café (Anicafé), consideró que el comportamiento del mercado también refleja una transformación de la industria mexicana, que además de apoyarse en la producción nacional ha ampliado sus actividades de procesamiento, comercialización y exportación, con el objetivo de incorporar un mayor valor a los productos que llegan a los consumidores.
El crecimiento comercial, sin embargo, contrasta con el desempeño de la producción primaria. En el ciclo 2024/25, México obtuvo 1.08 millones de toneladas de café cereza, frente a 1.06 millones de toneladas del periodo inmediato anterior, lo que significó un avance de apenas 1.9 por ciento, de acuerdo con información del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera, dependiente de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.
La limitada expansión de la cosecha fue uno de los temas analizados durante Expo Café 2026. Marcos Gottfried, director general de Tradex, empresa organizadora del encuentro, planteó la necesidad de que el crecimiento del mercado y las oportunidades comerciales se traduzcan también en una mayor productividad y rentabilidad para los productores que participan desde el inicio de la cadena.

La producción nacional se encuentra además altamente concentrada en tres entidades: Chiapas aporta 36.5 por ciento del café cereza del país; Veracruz participa con 24.8 por ciento, y Puebla con 21.1 por ciento. En conjunto, esos tres estados reúnen más de 82 por ciento de la producción mexicana, por lo que buena parte de la disponibilidad nacional depende del desempeño de sus zonas cafetaleras.
México combina su papel como país productor y exportador con la importación de café, utilizada para complementar la oferta y mantener activa durante todo el año la capacidad instalada de procesamiento.
Martínez explicó que una proporción del grano que ingresa al territorio nacional puede someterse a procesos de transformación y posteriormente reexportarse con mayor valor agregado, por lo que las compras externas no necesariamente representan una señal de debilidad para la cafeticultura mexicana.
Las cifras del USDA indican que durante el ciclo 2024/25 México exportó alrededor de 2.9 millones de sacos de 60 kilogramos equivalentes de café verde y obtuvo un saldo comercial favorable en volumen de aproximadamente 530 mil sacos.
La actividad exportadora incluye no solamente la salida del grano, sino también tareas de procesamiento, tostado y comercialización que incrementan el valor del producto antes de su llegada a los mercados internacionales.
El reto para la cadena mexicana consiste en aprovechar la fortaleza de la demanda estadounidense y el crecimiento previsto del consumo interno sin dejar de atender las necesidades de la producción primaria.
Expo Café 2026 reunió a productores, industriales, comercializadores, tostadores y especialistas para analizar esas oportunidades y discutir mecanismos que permitan fortalecer la competitividad del sector. En la inauguración del encuentro participaron, entre otros, el representante de la Embajada de la República de Indonesia, Toferry Primanda Soetikno; el embajador de la República de Panamá, Abraham Martínez Montilla; Claudia Ramírez, representante de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados, y René Ávila, del Servicio de Manejo Sostenible AMSA.
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