Barcelona, España, 21/07/26 (Más).- Librerías de segunda mano en distintos países han detectado un incremento en la compra masiva de libros descatalogados por parte de intermediarios que, presuntamente, abastecen a empresas tecnológicas interesadas en digitalizar ejemplares para entrenar modelos de inteligencia artificial (IA), una práctica que ha generado inquietud entre especialistas por sus implicaciones en materia de patrimonio documental y derechos de autor.
De acuerdo con una investigación publicado por El País, el librero Marçal Font, propietario de la librería Fènix de Badalona, detectó pedidos inusuales caracterizados por elevados costos de envío y compras sucesivas de obras especializadas, situación que lo llevó a investigar el destino de los ejemplares junto con el investigador y director técnico Xavi Vinaixa.
Las indagatorias permitieron identificar que las adquisiciones eran realizadas a través de la empresa canadiense ZoomBooks y enviadas a operadores logísticos en Estados Unidos, como PrepFort, dedicados al escaneo, catalogación y procesamiento de libros. Aunque el destinatario final no ha sido identificado de manera oficial, libreros e investigadores consideran que los materiales podrían estar dirigidos a compañías desarrolladoras de inteligencia artificial.
Las sospechas coincidieron con documentos judiciales analizados por el diario The Washington Post en torno a Anthropic, empresa creadora del modelo de IA Claude. Según la investigación, la compañía impulsó un programa interno denominado Project Panama, enfocado en digitalizar grandes volúmenes de libros impresos mediante un proceso que implica desencuadernar y escanear físicamente los ejemplares.
Especialistas explicaron que este método, conocido como escaneo destructivo, consiste en cortar el lomo del libro para separar las páginas y acelerar su digitalización. Aunque permite procesar mayor cantidad de información en menor tiempo, provoca la desaparición del ejemplar físico, a diferencia de los métodos de conservación utilizados por bibliotecas y archivos.
Los investigadores señalaron que las empresas tecnológicas buscan ahora libros porque contienen información especializada, revisada y estructurada, considerada de mayor calidad que gran parte del contenido disponible en internet. Entre los títulos más demandados figuran estudios técnicos, publicaciones locales, investigaciones académicas y obras de circulación limitada.
También advirtieron que, conforme aumente la necesidad de nuevos datos para entrenar sistemas de IA, podrían comenzar a incorporarse materiales menos protegidos por los sistemas tradicionales de catalogación, como boletines comunitarios, publicaciones independientes, fanzines y documentos históricos de circulación restringida.
El fenómeno ocurre en medio de diversos litigios relacionados con derechos de autor. Entre ellos destacan las demandas presentadas por The New York Times contra OpenAI y Microsoft, así como acciones emprendidas por otros medios estadounidenses, que cuestionan el uso de contenidos protegidos para entrenar modelos de inteligencia artificial generativa.
Analistas del sector sostienen que la creciente utilización de contenido generado por inteligencia artificial para entrenar nuevos modelos podría derivar en el denominado «colapso del modelo», fenómeno mediante el cual los sistemas pierden calidad al aprender de información previamente producida por otras IA, en lugar de recurrir a fuentes originales creadas por personas.
Especialistas en comunicación, tecnología y conservación del patrimonio consideran que el principal desafío consiste en evitar que grandes volúmenes de conocimiento humano queden concentrados en repositorios privados de empresas tecnológicas.
Señalan que fortalecer proyectos públicos de digitalización, preservación documental y acceso abierto podría contribuir a mantener el conocimiento como un bien de interés colectivo.
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