Ya fue detectado un caso del parásito en caninos, y especialistas dudan que se trate solo de una situación aislada. Genera alerta la capacidad que tiene la mosca de desplazarse kilómetros
Ciudad de México, 07/05/26 (Más).- La presencia de perros y gatos callejeros en zonas urbanas se perfila como un factor de riesgo ante la detección de gusano barrenador en la Ciudad de México, luego de que se confirmara un caso en un perro con miasis en la alcaldía Tlalpan.
El caso permanece bajo supervisión del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) desde el 26 de abril, aunque autoridades han señalado que se trata de un hecho aislado. Sin embargo, especialistas advierten que la movilidad de la mosca y las condiciones recientes de calor obligan a mantener vigilancia.
Yazmín Alcalá, académica de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM, señaló que la altitud y temperatura del Valle de México pueden retrasar el ciclo del insecto, pero no impedirlo por completo. “Yo me resisto a creer que hablemos de un caso aislado cuando se trata de un insecto que tiene la capacidad de volar kilómetros”, dijo.
La preocupación aumenta por la ola de calor registrada en el país, con temperaturas que favorecen la propagación del parásito. Aunque suele desarrollarse en ambientes cálidos, húmedos y boscosos, la expansión urbana y la deforestación han reducido barreras naturales para su desplazamiento.
El gusano barrenador afecta principalmente a animales de sangre caliente con heridas abiertas, como ganado, caballos, cabras, cerdos, perros y gatos. También puede presentarse en humanos, especialmente cuando existen lesiones sin atención adecuada.
Alcalá advirtió que los animales callejeros son particularmente vulnerables porque suelen presentar heridas por peleas, accidentes o falta de atención. “Hay una gran cantidad de perros y gatos callejeros que tenemos en alcaldías como Tlalpan o Iztapalapa que no tienen cuidado de un propietario o tutor responsable”, mencionó.
La especialista explicó que una herida abierta puede atraer a la mosca, que deposita sus huevecillos en el tejido vivo. Por ello, recomendó a la población revisar a sus mascotas y estar atenta a secreciones, pus, mal olor, apatía, agresividad, falta de apetito o lamido excesivo de lesiones.
La reaparición del gusano barrenador representa un reto sanitario para México, donde se consideraba erradicado desde 1991. De acuerdo con Senasica, hasta marzo se habían contabilizado más de 17 mil casos de infestación en el país.
Ante este escenario, México prepara una planta de producción de moscas estériles en Chiapas, como parte de la estrategia de control biológico. El complejo de Metapa de Domínguez tendría capacidad para criar alrededor de 100 millones de insectos estériles.
Especialistas también trabajan en proyectos de detección temprana, entre ellos el entrenamiento de perros capaces de identificar muestras contaminadas. La combinación de calor, movilidad de animales y fauna callejera mantiene encendidas las alertas sanitarias.
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