Ciudad de México, 29/05/25 (Más).- Una posible reconfiguración del crimen organizado en México podría activar nuevas rutas de operación, alianzas y disputas territoriales, advierte el especialista en seguridad nacional Ghaleb Krame. Según su análisis, los recientes operativos contra las principales facciones del Cártel de Sinaloa —Los Chapitos y La Mayiza— así como contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), han generado presión suficiente como para provocar un desplazamiento del crimen organizado hacia otras regiones del país.
En entrevista con el programa Pie de Nota, Krame señaló que Colima, Nayarit y Quintana Roo se perfilan como los nuevos focos rojos del crimen organizado, de acuerdo con simulaciones desarrolladas con inteligencia artificial, datos del National Drug Threat Assessment 2025 de la DEA y eventos recientes como decomisos y arrestos.
“Estos estados comparten condiciones logísticas que los hacen vulnerables: Colima con el puerto de Manzanillo; Nayarit como corredor discreto entre Jalisco y Sinaloa; y Quintana Roo, por su dinamismo turístico y financiero”, explicó el especialista.
Según Krame, los primeros signos de esta expansión podrían observarse entre los próximos seis y ocho meses. No se trata, dijo, de una retirada total del norte del país, sino de una ampliación de territorios de influencia que podría conllevar el resurgimiento de violencia, corrupción y redes logísticas en estados con menor presencia institucional.
Además del desplazamiento territorial, el reacomodo también podría implicar transformaciones internas en las estructuras criminales. Krame indicó que, dentro del Cártel de Sinaloa, La Chapiza está más debilitada por capturas recientes, mientras que La Mayiza mantiene mandos regionales más estables, con una capacidad de expansión “lenta pero sostenida”. Esta asimetría, sumada a la irrupción de grupos como el Cártel de Caborca y remanentes del Cártel de los Beltrán Leyva, ha intensificado las disputas por el control territorial.
El caso de Sonora, detalló Krame, ilustra cómo los cárteles se adaptan a los cambios. En esa entidad se concentra el 65% del fentanilo decomisado en la frontera sur de Estados Unidos, y operan cinco de las principales organizaciones del país. La consecuencia ha sido un aumento de la violencia estructural: en el primer trimestre de 2025 se reportaron alrededor de 700 desapariciones y 346 homicidios dolosos, con altos niveles de impunidad.
“La violencia también se ha transformado: ahora hay menos asesinatos visibles y más desapariciones forzadas, lo que dificulta la respuesta institucional”, advirtió.
El especialista también alertó sobre la posible llegada del carfentanilo a México, una droga sintética aún más letal que el fentanilo, ya detectada en decomisos en Estados Unidos. Su eventual distribución en México podría afectar gravemente a entidades con alta conectividad internacional como Quintana Roo y Colima.
A través de modelos predictivos basados en inteligencia artificial, Krame ha identificado a estas tres entidades como zonas con alta probabilidad de reacomodo criminal en el corto plazo. Según señaló, estos modelos han mostrado alta precisión en años anteriores y las señales actuales ya apuntan hacia ese escenario: reportes de células en Cancún, movimientos en Tepic y nuevas agrupaciones en Manzanillo refuerzan esta tendencia.
“El crimen organizado no opera en el vacío: cuando una zona se satura de vigilancia, se adapta, migra y reconstruye sus operaciones en lugares con menor presión”, concluyó.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
