Por Leslie Zamora
Saltillo, Coahuila, 05/11/2026 (Más).- La disminución de nacimientos y el aumento en la esperanza de vida están modificando la estructura poblacional de Coahuila, donde el promedio de hijos por mujer pasó de 2.1 a 1.9 en los últimos cinco años, mientras que en municipios como Saltillo y Torreón la cifra se ubica en alrededor de 1.4.
Este cambio representa un reto para las políticas públicas, particularmente en materia de pensiones, atención geriátrica e infraestructura para adultos mayores.
El secretario de Inclusión y Desarrollo Social, Enrique Martínez y Morales, señaló que la transformación demográfica es uno de los aspectos que generan preocupación dentro de los resultados de la encuesta intercensal, debió a que cada vez nacen menos niños y aumenta la población que alcanza edades avanzadas.
Explicó que, a nivel estatal, la natalidad registró una disminución cercana al 10% en cinco años, al pasar de un promedio de 2.1 a 1.9 hijos nacidos vivos por mujer mayor de 15 años. En Saltillo y Torreón, la reducción es más pronunciada, con un promedio aproximado de 1.4 hijos por mujer.
“Se está invirtiendo la pirámide poblacional. Ahora están siendo menos niños”, expuso el funcionario al referirse a una tendencia que, aseguró, también se presenta en otras entidades del país.

A la par de la reducción de nacimientos, el incremento en la esperanza de vida amplía la proporción de adultos mayores, situación que obliga a los gobiernos a prever recursos y servicios para atender las necesidades de este sector. Entre los principales desafíos se encuentran la sostenibilidad de los fondos de pensiones y la infraestructura especializada.
El secretario indicó que Coahuila ha comenzado a prepararse para este escenario desde años anteriores, mediante el fortalecimiento de la atención geriátrica y la previsión de sus sistemas de pensiones. En este último rubro, aseguró que el fondo estatal se encuentra entre los tres mejores a nivel nacional.
“Esto se venía previendo desde tiempo atrás y ya se están tomando cartas en el asunto”, sostuvo al señalar que, aunque todavía son necesarios algunos ajustes, el estado ha trabajado para anticipar las consecuencias del envejecimiento poblacional.
Otro de los aspectos relacionados con este cambio es la adaptación de las ciudades para facilitar la movilidad y las actividades cotidianas de las personas mayores. El funcionario mencionó que las modificaciones en banquetas, cruces peatonales y espacios públicos también benefician a quienes presentan alguna discapacidad o limitación física.
De acuerdo con los datos que compartió sobre la encuesta intercensal, alrededor de 458 mil coahuilenses requieren algún tipo de atención especial debido a una discapacidad, una condición mental o limitaciones físicas para realizar sus actividades cotidianas, lo que representa el 13.5% de la población.
El funcionario consideró que la adecuación de la infraestructura urbana es un proceso gradual, debido a que durante años las ciudades fueron construidas sin contemplar las necesidades de movilidad de estos grupos; sin embargo, señaló que municipios como Saltillo y Torreón han comenzado a incorporar modificaciones en sus normas y espacios públicos.
Los resultados de la encuesta intercensal serán presentados a los 38 ayuntamientos para que cada administración conozca sus condiciones demográficas y sociales, y utilice esa información en la planeación de sus presupuestos y proyectos de infraestructura para el próximo año.
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