Ciudad de México, 14/05/25 (Más).- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) reiteró su intención de transformarse en la Defensoría Nacional de los Derechos del Pueblo, con lo que formaliza su distanciamiento del modelo institucional que ha seguido desde su creación en 1990.
En un comunicado emitido este lunes, el organismo dirigido por Rosario Piedra Ibarra reafirmó que forma parte del Estado mexicano y descartó asumirse como contrapeso de las autoridades, lo que ha generado una nueva oleada de críticas desde distintos sectores sociales y políticos.
El documento publicado por la CNDH da seguimiento a las declaraciones realizadas por Piedra Ibarra el pasado 8 de mayo durante una reunión con el embajador de Países Bajos. En ese encuentro, la presidenta del organismo afirmó: “No somos una entidad ajena al Estado, somos parte de él, por lo que así como es claro que el gobierno no es el Estado, la CNDH no mide su autonomía hoy a partir de sus desencuentros con las autoridades ni se asume como contrapeso de ningún poder”.
Las palabras de Piedra Ibarra motivaron cuestionamientos por parte de críticos que desde su llegada a la presidencia del organismo han denunciado una supuesta subordinación al Gobierno Federal.
Las reacciones se intensificaron tras la publicación del comunicado más reciente, en el que la CNDH acusa la existencia de una guerra sucia en su contra y señala la urgencia de consolidar su transformación institucional.
“La CNDH reitera ser parte del Estado mexicano, y también que tiene que transformarse en la Defensoría Nacional de los Derechos del Pueblo”, indicó el organismo en su cuenta oficial.
El texto agrega que la CNDH lamenta que a más de 34 años de su creación se siga ignorando su función y su papel en el Estado mexicano, producto justamente de la simulación en la que se vivía hasta hace seis años y una prueba más de la urgencia de transformar y dejar atrás el modelo con el que fue creada.
La publicación incorpora también una crítica al diseño original del organismo, que según la CNDH respondía a una estrategia de simulación institucional implementada durante los gobiernos del PRI.
“Eso de que la CNDH no es parte del Estado o que es o debe ser un ‘contrapeso’ no es más que un invento del salinismo para aparentar lo que nunca fue, pero necesitaba simular: el equilibrio de poderes”, señala el comunicado. El documento plantea que en México nunca existió un verdadero equilibrio ni independencia entre los poderes y sostiene que la Comisión no cumplió ese rol en el pasado.
En su exposición, la CNDH propone abrir un debate nacional sobre el modelo de institución que debe garantizar los derechos humanos en el país. Ofrece dos alternativas: mantener el esquema institucional vigente, que atribuyen a los exfuncionarios Fernando Gutiérrez Barrios y Jorge Carpizo, o reformularlo desde el artículo 1 constitucional para crear la Defensoría Nacional de los Derechos del Pueblo.
La reelección de Rosario Piedra Ibarra al frente de la CNDH en noviembre de 2024 generó inconformidad en sectores de la sociedad civil, en parte debido a los señalamientos que han rodeado su primer periodo. La dirigente fue propuesta en 2019 por el presidente Andrés Manuel López Obrador y su designación fue cuestionada por irregularidades denunciadas durante el proceso de votación en el Senado.
Desde entonces, organizaciones de derechos humanos y exconsejeros del organismo han criticado lo que consideran una gestión ineficaz. En octubre de 2023, los seis integrantes del Consejo Consultivo de la CNDH renunciaron a sus cargos tras acusar a Piedra Ibarra de bloquear su trabajo e ignorar sus recomendaciones.
El reporte más reciente sobre su gestión, elaborado por un grupo de organizaciones civiles en noviembre de 2024, indica que de las 164 recomendaciones emitidas durante los últimos cinco años, 110 se dirigieron a administraciones anteriores. Las recomendaciones relacionadas con el actual Gobierno se centraron en temas de salud y acceso a la información, mientras que las de gobiernos anteriores se enfocaron en justicia y seguridad.
En enero de 2024, la CNDH presentó formalmente ante la Cámara de Diputados su propuesta de reforma al artículo 102, apartado B, de la Constitución mexicana. El objetivo declarado de esta iniciativa es permitir la creación de una nueva institución encargada de proteger los derechos humanos, distinta en estructura y enfoque a la actual Comisión.
El proceso de transformación impulsado por la CNDH ha generado un debate nacional sobre la autonomía del organismo y su papel dentro del sistema democrático. Mientras los sectores afines a la actual administración federal defienden la necesidad de redefinir su naturaleza institucional, opositores advierten sobre los riesgos que implica renunciar a la figura de contrapeso frente al poder público.
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