Monclova, Coahuila, 04/08/26 (Más).- Autoridades sanitarias clausuraron un centro de rehabilitación para personas con adicciones que operaba en condiciones irregulares, sin permisos, sin supervisión médica y con 29 internos alojados en un inmueble cuya capacidad era considerablemente menor.
De acuerdo con información publicada por Vanguardia, el establecimiento denominado Recuperando Familias, ubicado en el fraccionamiento Villarreal sobre el bulevar Harold R. Pape, fue suspendido después de una inspección conjunta encabezada por personal de la Jurisdicción Sanitaria 04 y otras instancias gubernamentales.
Durante la revisión, las autoridades detectaron que el centro incumplía prácticamente con todos los requisitos sanitarios y administrativos necesarios para funcionar como un espacio destinado a la rehabilitación de personas con problemas de adicciones.
Entre las principales irregularidades se encontró el hacinamiento de los internos, quienes permanecían distribuidos en habitaciones reducidas y con un número insuficiente de literas.
El inmueble albergaba a 29 personas, pese a que sus instalaciones estaban diseñadas para recibir a una cantidad mucho menor.
Las condiciones de higiene también representaban un riesgo, debido a que los internos y el personal únicamente disponían de un sanitario. La falta de espacios adecuados dificultaba mantener condiciones dignas y seguras para quienes permanecían bajo tratamiento.
La inspección también permitió constatar que la cocina había sido instalada de manera improvisada al aire libre, donde los alimentos eran preparados con fuego y sin las medidas mínimas de salubridad requeridas para garantizar su adecuado manejo y consumo.
Faustino Aguilar Arocha, jefe de la Jurisdicción Sanitaria 04, informó que el anexo no contaba con permisos de funcionamiento, carecía de expedientes clínicos de los pacientes y tampoco tenía un responsable médico que vigilara el estado de salud de los internos.
La ausencia de personal médico impedía que existiera un control adecuado sobre el suministro de medicamentos, las terapias y los procedimientos necesarios para atender a las personas durante su proceso de rehabilitación.
“Todo lo relacionado con la atención médica y sanitaria estaba fuera de la normatividad”, señaló el funcionario.
Aguilar Arocha destacó que las familias confían a personas a este tipo de establecimientos y, en muchos casos, realizan pagos con la expectativa de que reciban atención especializada. Por ese motivo, señaló que los centros deben operar bajo condiciones dignas, seguras y ajustadas a las disposiciones legales.
El establecimiento tenía poco tiempo de haber iniciado actividades y permanecerá clausurado hasta que sus responsables corrijan todas las anomalías, tramiten los permisos correspondientes y cumplan con las observaciones realizadas por la autoridad sanitaria. Mientras no acrediten cada uno de los requisitos, no podrán reanudar operaciones. Las autoridades exhortaron a la población a denunciar los establecimientos que trabajen de manera irregular, pues la falta de permisos, el hacinamiento y la ausencia de atención médica pueden poner en peligro la salud, la seguridad y la recuperación de las personas que buscan superar una adicción.
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