Guadalajara, Jalisco, 26/03/25 (Más / IA).- El hallazgo de un centro de entrenamiento y exterminio en el Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco, reveló que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) mantiene una estrategia de reclutamiento criminal que ha operado por al menos una década. Esta táctica, basada en engaños laborales, secuestro y adiestramiento forzado, fue documentada por primera vez en 2016 con la empresa Segmex, una supuesta firma de seguridad privada que en realidad funcionaba como fachada del cártel.
El colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco localizó el rancho el pasado 5 de marzo de 2025, descubriendo restos humanos, más de 400 prendas de vestir, estructuras de entrenamiento paramilitar y crematorios clandestinos. La magnitud del hallazgo mostró que el CJNG no solo mantiene su estructura de reclutamiento forzado, sino que la ha perfeccionado con nuevas formas de ocultamiento.
En marzo de 2016, la Fiscalía de Jalisco desmanteló Segmex, una empresa fachada que ofrecía empleos de escolta y guardia de seguridad con un salario inicial de 3 mil pesos semanales. Las contrataciones se dirigían principalmente a exmilitares y expolicías, quienes, tras ser contactados por teléfono y citados en fincas privadas, eran trasladados a centros de adiestramiento del CJNG.

El entonces fiscal general, Jesús Eduardo Almaguer Ramírez, señaló que Segmex operaba en Tlaquepaque y Puerto Vallarta, entre otras localidades, y que detrás de la empresa estaba una célula del cártel bajo el mando de Gonzalo Mendoza Gaytán, alias ‘El Sapo’. Este mismo individuo ha sido vinculado al Rancho Izaguirre y al ataque contra militares en Guachinango en 2014, donde murieron cuatro elementos del Ejército.
Las investigaciones sobre Segmex iniciaron tras la denuncia del secuestro de un hombre que se negó a colaborar con el cártel. Su familia recibió una exigencia de un millón de pesos por su liberación, lo que llevó a la Fiscalía a realizar cateos en Lagos de Moreno y San Juan de los Lagos. En los operativos se rescataron víctimas y se detuvo a 13 personas, incluyendo a Johanna Mary Hernández, una ciudadana estadounidense que encabezaba el reclutamiento.
El hallazgo del Rancho Izaguirre muestra que la lógica operativa de Segmex sigue vigente. El 24 de marzo, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) informó sobre la detención de José Gregorio ‘N’, alias ‘El Comandante Lastra’, señalado como operador del CJNG y encargado del reclutamiento en el rancho.
Testimonios recabados por el colectivo Guerreros Buscadores y medios locales indican que las víctimas llegaban al rancho mediante engaños laborales, un patrón similar al de Segmex. Sin embargo, en esta nueva etapa, el CJNG ha ampliado su espectro de captación, incluyendo mujeres y usando redes sociales como principal herramienta de contacto.
El modelo de captación del CJNG presenta tres características constantes:
- Promesas laborales como anzuelo: El cártel sigue utilizando falsas ofertas de empleo para atraer a jóvenes, desempleados y exagentes de seguridad.
- Traslado a centros de adiestramiento: como ocurrió en Segmex, las víctimas son llevadas a propiedades del cártel para recibir entrenamiento en el uso de armas y tácticas de combate.
- Amenazas y secuestro: aquellos que intentan retirarse son privados de la libertad y sus familias son extorsionadas.
Jorge Ramírez, investigador de la Universidad de Guadalajara, señala que este esquema se ha replicado en diversas zonas de Jalisco desde 2016, incluyendo Tala, Tapalpa, Puerto Vallarta y Lagos de Moreno. “La amenaza hacia la familia es el punto clave para incorporarlos. Muchos no tienen opción”, explicó en entrevista con InSight Crime.

Jalisco es una de las entidades con mayor número de personas desaparecidas en México. Entre diciembre de 2018 y febrero de 2025, se han localizado 186 fosas clandestinas con al menos 2 mil restos humanos, y el registro oficial suma 11 mil 688 personas desaparecidas.
El Rancho Izaguirre ya había sido intervenido en operativos previos, pero sin resultados. La Fiscalía General de la República (FGR) reconoció fallas en inspecciones anteriores, ya que en una incursión realizada seis meses atrás se detuvo a diez personas por secuestro, pero no se encontraron los crematorios ni los restos humanos que ahora han sido documentados. Aunque Segmex fue desmantelada en 2016, su esquema de reclutamiento criminal no desapareció. Por el contrario, el CJNG lo ha refinado y expandido, consolidando una estrategia que, una década después, sigue arrebatando a jóvenes y familias enteras en México.
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