Toledo, España, 28/10/26 (Más).- Al menos 64 personas murieron y alrededor de 80 resultaron heridas, 50 de ellas de gravedad, tras la colisión de dos trenes de alta velocidad registrada en las inmediaciones de la estación de Urda, en la provincia española de Toledo. Las autoridades advirtieron que la cifra de víctimas mortales podría aumentar debido a que todavía había personas atrapadas entre los restos de los vagones siniestrados.
De acuerdo con información publicada por El País, el accidente ocurrió durante la mañana del miércoles, cuando un tren AVE colisionó contra un convoy de la compañía Iryo que se encontraba detenido sobre la vía. Tras el impacto, dos vagones del tren Iryo y uno del AVE cayeron por un terraplén, lo que complicó las labores de rescate y la localización de posibles víctimas.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, confirmó el saldo preliminar de fallecidos y señaló que los equipos de emergencia continuaban trabajando en la zona ante la posibilidad de encontrar más personas sin vida. También informó que cerca de 80 personas resultaron lesionadas y que decenas requirieron hospitalización en distintos centros médicos de la región.
Según datos de la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha citados en los reportes, 40 de las personas fallecidas viajaban en el tren Iryo y 24 en el AVE. Las autoridades indicaron que la locomotora del tren de Renfe quedó incrustada en el último vagón del convoy de Iryo, lo que evidencia la magnitud del impacto.
En los dos trenes viajaban más de 540 personas. De acuerdo con la información, el convoy de Renfe transportaba a 397 pasajeros, mientras que el tren de Iryo llevaba a 146 pasajeros y un bebé. Las autoridades continuaban con las tareas de identificación de las víctimas y la atención de los sobrevivientes.
Los servicios de emergencia desplegaron ambulancias, helicópteros, cuerpos policiales y personal especializado para evacuar a los heridos y trasladarlos a hospitales. Las autoridades organizaron los accesos al lugar del siniestro para mantener despejadas las carreteras y facilitar el paso de los vehículos de rescate. También se movilizó un equipo canino para apoyar la búsqueda entre los restos de los vagones.
En las primeras horas posteriores al accidente, fuentes del Gobierno central apuntaron a un posible error humano en el centro de control ferroviario de Atocha, en Madrid. Sin embargo, las circunstancias exactas de la colisión deberán establecerse mediante la investigación correspondiente, que tendrá que determinar cómo se produjo el impacto entre los dos convoyes.
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha dispuso medidas de refuerzo para el Juzgado de Instrucción número 2 de Orgaz, encargado de investigar el accidente. El Juzgado de Instrucción número 1 de la misma localidad colaborará en el levantamiento de los cuerpos y en otras diligencias judiciales necesarias para esclarecer los hechos.
Asimismo, se ordenó la incorporación de magistradas con experiencia en la gestión de emergencias y catástrofes, además del refuerzo de personal judicial y administrativo. El Instituto de Medicina Legal de Toledo activó el protocolo para grandes catástrofes, con recursos destinados a la identificación de las víctimas, la práctica de autopsias y la coordinación médico-forense.
Como parte de la atención a los afectados, se habilitó un centro para víctimas, familiares y profesionales en el Tribunal de Instancia de Orgaz. También se pusieron a disposición líneas telefónicas para atender consultas y facilitar información a las familias que buscaban conocer el paradero de sus seres queridos.
La interrupción de la circulación ferroviaria entre Madrid y Andalucía obligó a Renfe a establecer un plan alternativo de transporte para los pasajeros que tenían viajes programados. Además, se habilitaron centros de atención a familiares en la estación de Atocha, en Madrid, y en Sevilla. Las compañías ferroviarias difundieron números telefónicos para proporcionar información a las personas afectadas.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, suspendió sus actividades oficiales y se trasladó a la zona del accidente para conocer de primera mano la evolución de las labores de emergencia. El mandatario también expresó su solidaridad con las víctimas y sus familiares, mientras los integrantes de su gabinete permanecieron en contacto con las autoridades regionales y el Ministerio de Transportes.
La tragedia también generó reacciones en Adamuz, municipio de Córdoba donde otro accidente ferroviario ocurrido menos de un año antes dejó 46 personas fallecidas. Sus habitantes expresaron solidaridad con las víctimas de Toledo y realizaron un minuto de silencio en memoria de quienes perdieron la vida.
Mientras continúan las labores de rescate y las diligencias judiciales, las autoridades mantienen como prioridad la atención de los heridos, la identificación de las personas fallecidas y el esclarecimiento de las causas del siniestro. La cifra preliminar de víctimas podría modificarse conforme avance el trabajo de los equipos desplegados en la zona.
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