Sergio ‘Checo’ Pérez tuvo una decepcionante jornada al clasificarse en el décimo tercer lugar para el Gran Premio de Singapur. Durante la sesión del día, Pérez manifestó que perdió el control de su auto, el RB20, en la Q2, lo que le impidió ubicarse entre los diez primeros.
Pérez destacó que, a pesar de que su configuración fue similar a la de su compañero de equipo, Max Verstappen, la clave de su desempeño radicó en los neumáticos. En declaraciones a ESPN, comentó que comenzar en la posición 13 complicará sus esfuerzos por minimizar daños y sumar puntos.
El tapatío había mostrado mejoría en la Q1, sintiéndose cómodo con el coche, pero todo cambió en la siguiente ronda. Al intentar buscar un mejor tiempo, se desvió en la recta, lo que le costó varias décimas y afectó su rendimiento en la Q2. Además, mencionó que no logró encontrar la configuración óptima de los neumáticos, lo que complicó aún más su situación. Pérez ajustó un diferencial que transformó la sensación del vehículo, llevándolo al límite, pero no fue suficiente para mejorar su posición en la parrilla.
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