Ciudad de México, 05/11/26 (Más).- La Comisión Federal de Electricidad (CFE) proyecta invertir más de 37 mil 500 millones de dólares durante los próximos cuatro años para ampliar la generación de energía limpia en México, mediante centrales solares, eólicas, hidroeléctricas y de cogeneración eficiente, con un esquema de financiamiento que contempla la participación del sector privado en casi la mitad de los recursos.
De acuerdo con información publicada por El País, el plan energético del Gobierno de Claudia Sheinbaum contempla incorporar alrededor de 22 gigawatts de nueva capacidad de generación limpia hasta 2030, de los cuales 15.6 gigawatts serán aportados por la CFE. Para alcanzar esa meta, la empresa estatal recurrirá a inversiones propias, proyectos mixtos con particulares y recursos canalizados mediante fideicomisos.
La estrategia representa un cambio en los mecanismos de financiamiento de la infraestructura eléctrica respecto a la administración anterior, al permitir que empresas privadas participen como socias del Estado en el desarrollo de nuevas centrales de generación.
Bajo este modelo, la CFE conservará una participación de al menos 54 por ciento en los proyectos, mientras que los inversionistas privados aportarán capital, gestionarán el financiamiento y tendrán a su cargo la construcción y operación de las instalaciones.
Por su parte, la empresa pública contribuirá con terrenos, permisos de interconexión y compromisos de compra de una parte de la electricidad generada. El objetivo es ampliar la capacidad de producción sin que el Gobierno federal tenga que asumir directamente todo el financiamiento de las obras.
Alfonso Ramírez Cuéllar, vicecoordinador del grupo parlamentario de MORENA en la Cámara de Diputados, señaló que las nuevas disposiciones legales han permitido establecer condiciones para la participación de inversionistas privados en asociación con el Estado mexicano.
El legislador explicó que la reforma energética de 2025 y la legislación sobre infraestructura aprobada en abril de 2026 proporcionaron las bases jurídicas para establecer convocatorias, lineamientos y reglas de operación de los proyectos mixtos.
Según la estructura financiera presentada por la CFE, aproximadamente 70 por ciento de la energía, potencia y certificados de energía limpia de las centrales se comercializará con la empresa estatal, mientras que el 30 por ciento restante podrá colocarse en el mercado eléctrico mayorista o venderse a terceros.
Los contratos podrán extenderse hasta por 30 años. Una vez que el inversionista privado alcance el rendimiento económico establecido en el acuerdo, la central eléctrica pasará a manos de la CFE, conforme a las condiciones pactadas.
Del monto total de inversión proyectado, alrededor de 24 mil 700 millones de dólares se destinarán a nuevas centrales eléctricas. Otros seis mil 900 millones se canalizarán a proyectos de transmisión, tres mil 300 millones a la construcción de ductos y dos mil 600 millones a infraestructura de distribución.
La expansión de la generación renovable forma parte de los objetivos energéticos de la administración de Sheinbaum, que busca elevar la participación de estas fuentes en la producción nacional de electricidad, en un sistema que todavía depende principalmente del gas natural.
Actualmente, más de 60 por ciento de la electricidad generada en México proviene de centrales que utilizan gas natural, mientras que las energías renovables representan alrededor de 24 por ciento. La meta gubernamental es incrementar esta última proporción hasta 38 por ciento para 2030.
La energía solar concentrará la mayor parte de la nueva capacidad prevista, con 12 mil 310 megawatts. En segundo lugar, se encuentra la generación eólica, con seis mil 576 megawatts, seguida de la cogeneración eficiente, que aportará dos mil 422 megawatts.
Entre los avances registrados durante los primeros dos años de la administración federal se encuentran 11 proyectos de generación limpia concluidos, con una capacidad conjunta de 480 megawatts. Estas obras incluyen la modernización de centrales hidroeléctricas y parte del parque solar de Puerto Peñasco, en Sonora.
Sin embargo, todavía permanecen pendientes de asignación cuatro mil 151 megawatts correspondientes a proyectos que se desarrollarán mediante asociaciones entre la CFE y empresas privadas.
La participación de inversionistas adquiere relevancia financiera para la empresa estatal, que reportó pérdidas netas por 23 mil 300 millones de pesos al tercer trimestre de 2026, atribuidas al efecto de la apreciación del tipo de cambio sobre sus resultados.
Ramírez Cuéllar sostuvo que los nuevos mecanismos de inversión han generado mayor certidumbre entre los participantes privados y estimó que durante 2026 podría quedar comprometido más de 80 por ciento de la inversión proyectada para el sector eléctrico.
El legislador también señaló que el incremento de la capacidad de generación permitirá atender el crecimiento de la demanda de electricidad de los hogares y las industrias, particularmente ante la llegada de nuevas inversiones y la expansión de las actividades manufactureras.
En materia de consumo doméstico, indicó que el Gobierno federal mantendrá durante 2027 los subsidios a las tarifas eléctricas de uso residencial y agrícola. Actualmente, estos apoyos representan un costo aproximado de 90 mil millones de pesos anuales para las finanzas públicas.
El calendario de la CFE establece que alrededor de 60 por ciento de la nueva capacidad eléctrica limpia deberá entrar en operación durante 2028 y 2029. Para cumplir con ese objetivo, la mayor parte de los proyectos tendrá que quedar contratada y financiada a más tardar en 2027.
Los próximos meses serán determinantes para conocer el interés de las empresas privadas en los esquemas de asociación, así como las condiciones de rentabilidad y los precios de electricidad que ofrecerá la CFE para atraer capital destinado a la expansión de la infraestructura energética nacional.
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