Ciudad de México, 04/04/25 (Más).- Mientras el Gobierno mexicano celebraba su exclusión de los nuevos aranceles recíprocos anunciados por el presidente Donald Trump, la industria cervecera nacional enfrenta un duro revés: las latas de cerveza –vacías y llenas– han sido incluidas en la lista de productos sujetos a un arancel del 25 % por parte del Departamento de Comercio de Estados Unidos, como parte de las medidas aplicadas desde el 12 de marzo a las importaciones de aluminio y acero.
La noticia ha caído como un balde de agua fría para el principal exportador de cerveza del mundo: México. Con ingresos anuales de aproximadamente 6,200 millones de dólares en ventas al exterior –la mayoría hacia Estados Unidos–, el sector cervecero se convierte en una de las principales víctimas de la nueva política comercial estadounidense. Estados Unidos, que invierte cerca de 7,100 millones de dólares anuales en la compra de cerveza mexicana, difícilmente podrá reemplazar en el corto plazo la oferta de su principal proveedor, ni los fabricantes mexicanos podrán adaptar rápidamente sus procesos de envasado.
Entre las marcas más afectadas se encuentra Modelo Especial, actualmente la cerveza más vendida en Estados Unidos, superando incluso a la estadounidense Bud Light. Sin embargo, hasta el momento, los fabricantes en México no se han pronunciado públicamente sobre el impacto de esta medida. Además de ser grandes productores de cerveza, también son los principales vendedores de latas de aluminio en el mercado estadounidense, con exportaciones por 149 millones de dólares, según datos del Observatorio de Complejidad Económica.
La implementación del nuevo arancel también enfrenta retos operativos. Valeria Moy, directora general del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), advirtió sobre la complejidad logística y aduanera que implicará determinar el cumplimiento de la nueva disposición. “Se va a generar mucho ruido para contabilizar esto.
Según esta orden, se tiene que especificar el primer país de fundición, el segundo, el tercero. Se va a volver muy complicada la implementación, que quizá ese es el objetivo”, explicó Moy. Agregó que la verificación recae, en la práctica, en las aduanas estadounidenses, lo que podría generar cuellos de botella y confusión.
La medida también abre incertidumbre sobre otros productos enlatados, como conservas alimenticias o bebidas no alcohólicas. “¿Qué pasará con las latas de aceitunas, por ejemplo, o con las de Coca-cola? […] Van a tener que añadir especificaciones a las especificaciones, es interminable”, señaló Moy.
Desde hace tres semanas, México ya asume un arancel del 25 % sobre todos los bienes que no están protegidos por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), además de los impuestos aplicables a vehículos y productos con componentes de acero o aluminio. Aunque este miércoles el país logró evitar ser incluido en la nueva ronda de aranceles anunciada por Trump contra otras naciones, la inclusión específica de las latas de cerveza en las restricciones demuestra que la tregua comercial sigue siendo frágil.
La presidenta Claudia Sheinbaum se refirió brevemente al tema en su conferencia matutina, afirmando que “seguimos trabajando en esos temas”, mientras el optimismo del gobierno se reflejaba en la apreciación del peso mexicano, que subió casi dos puntos frente al dólar en los últimos días. No obstante, la afectación a un sector tan simbólico y estratégico como el cervecero plantea nuevos retos para la política comercial y las relaciones bilaterales entre México y Estados Unidos.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

La cerveza mexicana víctima de Trump; Y EL PUEBLO MEXICANO ACEPTANDO ESTA ACEVERACION COMO SI FUERA DE LA MAÑANERA.