08/04/25
Por Heriberto Medina
La tercera es la vencida
Dice el viejo adagio que el que con leche se quema hasta al jocoque le sopla, eso es precisamente lo que ocurre con los saltillenses; Y es que hoy se anunció, oootra vez, la reestructura del sistema de transporte urbano de esta capital.
Esta es la tercera ocasión en que la autoridad municipal lanza un programa de transporte con toda la mano mercadológica, es decir, con un nombre especial y con una imagen institucional particularmente diseñada por algún despacho de expertos, además de la difusión masiva que se ocupa en estos casos. Sin embargo, al menos en las dos ocasiones anteriores, ni todo el poder del marketing, ni la publicidad masiva lograron vencer la terquedad y la inercia destructiva con la que se mueven los concesionarios.
Strike one
El primer intento ocurrió hace aproximadamente 15 años, en el 2010, cuando el entonces alcalde Jericó Abramo Masso lanzó el tristemente célebre Saltibús. El programa tenía mucho sentido, impulsaba rutas troncales y alimentadoras, tarifa de transbordo y todas las mejores prácticas recomendadas, pero, así como Don Quijote se topó con la Iglesia, Jericó se topó con los transportistas, una horda de individuos ancestrales, preocupados por satisfacer sus instintos básicos, entre ellos, la acumulación de riqueza.
Al hámster que vive en el cerebro de los concesionarios no le hizo sentido la modernización del transporte porque, para ellos, entrañaba un riesgo, pensaban que se podía morir la gallina de los huevos de oro, así que bloquearon el programa impulsado por Jericó. Peor aún, cuenta la leyenda, que fueron auspiciados por el entonces gobernador Rubén Moreira. Ven que los changos son chiflados y todavía les aplauden.
Aún contra los camioneros y contra el propio gobernador, Abramo Masso, al final de su administración, puso en marcha rutas troncales y lanzó la tarjeta Saltibús. Con el tiempo la gente dejó de usar esas rutas y la siguiente administración encabezada por Isidro López Villarreal terminó por eliminarlas.
Strike two
El segundo intento ocurrió en 2023 cuando El anterior alcalde José María Fraustro Siller anunció la NET, Nueva Estrategia de Transporte Urbano, Chema lo conceptualizó como una reingeniería del transporte. Pero, por más ingenieril que fuera, tampoco pudo con el pulpo camionero.
La NET contaba con tarjeta y rutas alimentadoras, además de una aplicación que en términos reales nunca funcionó, pero costó por lo menos 50 millones de pesos.
Al final la Net no sirvió, las rutas troncales fueron descontinuadas y las unidades reasignadas a otras rutas.
One More Time
Hoy el alcalde Javier Díaz González citó a rueda de prensa para anunciar el tercer intento de la autoridad municipal por mejorar el transporte, ahora el nombre de batalla es: Aquí vamos. Trae todo lo de los anteriores programas, pero, al igual que los cereales vienen adicionados con vitaminas y hierro, el Aquí Vamos viene adicionado con el hecho de que es gratis.
Aquí vamos tendrá tarjeta y aplicación además de rutas troncales y alimentadoras, pero con la novedad de que las rutas troncales serán gratuitas.
Esa es una de las diferencias con los esfuerzos anteriores, el otro aspecto distinto es que Javier Díaz cuenta con el apoyo del gobernador Manolo Jiménez Salinas y eso puede hacer la diferencia; ahora los concesionarios del transporte no tendrán con quien quejarse.
Hay otro aspecto que puede garantizar el éxito, en las oportunidades anteriores, las rutas troncales se lanzaron solo para que dodo el esfuerzo o terminara en nada. En las dos primeras versiones las rutas troncales nacieron muertas porque no eran parte de una reestructura total del sistema.
Para que las troncales funcionen se requiere eliminar las actuales rutas y establecer un nuevo sistema de líneas alimentadoras. Hoy el alcalde explicó que se reestructurará todo el sistema, desparecerán las rutas actuales y se establecerá un nuevo sistema.
A todos nos conviene que Javier Díaz tenga éxito en este esfuerzo por ordenar el transporte de Saltillo, la ciudad no aguanta más, enfrenta un pésimo transporte, un exceso de vehículos circulando y vialidades rebasadas.
En este caso es obligado reconocer que el alcalde se está aventando un tiro que otros no quisieron enfrentar, le está poniendo el cascabel al gato, esperemos que esta vez gane la autoridad, no los concesionarios.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
