Los motosicarios
Seguro te ha pasado: estás atrapado en el nudo de tránsito de cada tarde, la calzada de Tlalpan digamos, en ese estancamiento desesperante que es ya habitual en la Ciudad de México. De pronto, un zumbido agudo te pasa a milímetros del espejo lateral: es una motocicleta que aparece de la nada, serpentea entre los coches con una audacia que raya en lo suicida, sube a la banqueta si es necesario y desaparece en un parpadeo. En ese instante, entre el susto y el coraje, uno no puede evitar acaso preguntarse: ¿quién va ahí? ¿Un repartidor con prisa por entregar un pedido, un joven que busca ganarle unos minutos al reloj para llegar a su casa o alguien que está usando esa agilidad para algo mucho más oscuro?


