Ciudad de México, 19/01/2026 (Más) .- A más de un año del primer brote detectado, México enfrenta un panorama complejo por la propagación del gusano barrenador del ganado, con 14,321 casos acumulados y 870 focos activos hasta el 20 de enero, de acuerdo con datos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria.
La emergencia zoosanitaria ha generado consecuencias económicas, logísticas y sanitarias, incluyendo el cierre comercial con Estados Unidos, una medida que, según especialistas, ya presiona los precios de productos ganaderos y cárnicos en varias regiones del país.
Chiapas y Oaxaca, los más afectados
Según el monitoreo oficial, el brote ha golpeado con mayor fuerza al sureste mexicano. Chiapas encabeza la lista con 5,580 casos acumulados, seguido por:
- Oaxaca: 2,294
- Veracruz: 2,150
- Yucatán: 1,623
- Tabasco: 1,109
- Campeche: 706
- Quintana Roo: 400
La mayoría de los casos corresponde a bovinos, con más de 10,106 reportes, aunque el gusano barrenador del ganado, también ha infectado a otras especies animales y seres humanos. Senasica confirmó 105 casos en perros, gatos, aves y personas, provocados por miasis, una infección causada por las larvas del insecto.
Planta de moscas estériles en marcha
Ante el avance del brote, autoridades del sector agropecuario han acelerado la construcción de una planta de producción de moscas estériles, una estrategia biológica que históricamente ha demostrado eficacia en la erradicación del GBG en otros países.
La instalación estará ubicada en el sur del país y forma parte del Plan de Erradicación del Gusano Barrenador, un esfuerzo interinstitucional entre Senasica, la Secretaría de Agricultura y aliados internacionales, como el Departamento de Agricultura de Estados Unidos.
Consecuencias económicas
El cierre parcial de exportaciones ganaderas con Estados Unidos ya está impactando a pequeños productores y generando alertas inflacionarias, sobre todo en los estados fronterizos y del sureste, donde la actividad pecuaria es vital para la economía regional.
Especialistas del sector agroalimentario advierten que, de no contenerse el brote en los próximos meses, podrían extenderse las restricciones comerciales y aumentar los costos de la carne y otros productos derivados en el mercado interno.
El gobierno federal ha reiterado que mantiene activo el cerco sanitario, brigadas de inspección y campañas de comunicación para atender y controlar los casos, aunque el proceso de erradicación podría tomar varios meses más.
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