Ciudad de México, 16/10/26 (Más).- Cuatro presuntos integrantes de una célula del Cártel de Sinaloa vinculada con la facción de Los Chapitos fueron detenidos durante un operativo de fuerzas federales y estatales en Culiacán, donde las autoridades desarticularon un grupo dedicado al tráfico, suministro, traslado, mantenimiento y reparación de armas utilizadas por la organización criminal encabezada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
De acuerdo con información publicada por Infobae, entre los capturados se encuentran Germán G. y Mario Alberto G., alias “Pokémon”, quienes contaban con órdenes de aprehensión vigentes por delincuencia organizada y tráfico de armas.
Los otros dos detenidos fueron identificados como Adolfo G. y Pavel Santiago R., señalados por las autoridades como presuntos participantes de la misma estructura delictiva.
Durante la intervención, los elementos de seguridad aseguraron una ametralladora, 3 armas cortas, 16 cargadores, 417 cartuchos útiles, 200 dosis de la droga conocida como cristal y un vehículo, indicios que fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la República para su integración a las investigaciones correspondientes.
Las capturas fueron resultado de trabajos de inteligencia e investigación desarrollados por instituciones del Gabinete de Seguridad federal, que permitieron identificar varios domicilios en la capital sinaloense relacionados con las actividades de la célula encargada de abastecer de armamento a Los Chapitos.
En las investigaciones también participó el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, a través de Homeland Security Investigations (HSI), mediante mecanismos de cooperación e intercambio de información con las autoridades mexicanas para identificar las actividades de tráfico de armas vinculadas con la organización criminal.
La operación fue ejecutada de manera coordinada por personal de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Agencia de Investigación Criminal de la Fiscalía General de la República y elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa.
Según las investigaciones, la célula desempeñaba funciones relacionadas con la obtención y contrabando de armas, además de encargarse de su reparación, mantenimiento y distribución entre integrantes de Los Chapitos, por lo que su captura representa una afectación a las actividades de abastecimiento de armamento de esta facción del Cártel de Sinaloa.


Las autoridades señalaron que dos de los detenidos ya eran buscados por delitos relacionados con la delincuencia organizada y el tráfico de armas, aunque no precisaron cuándo fueron emitidas las órdenes judiciales que permitieron su aprehensión.
Después del operativo, los cuatro hombres fueron informados de sus derechos y trasladados ante el agente del Ministerio Público federal, junto con el armamento, las municiones, las sustancias ilícitas y el vehículo asegurado. La Fiscalía General de la República quedó a cargo de determinar su situación jurídica y continuar las investigaciones sobre las actividades de la célula.
La detención de los cuatro presuntos colaboradores de Los Chapitos se produjo en medio de otras operaciones federales dirigidas contra organizaciones delictivas que mantienen presencia en Sinaloa, particularmente contra estructuras relacionadas con las distintas facciones del Cártel de Sinaloa.
En otro despliegue efectuado en Culiacán, las autoridades federales detuvieron a siete personas presuntamente relacionadas con Los Rugrats, una célula vinculada con Los Mayos, facción rival de Los Chapitos. Las capturas ocurrieron después de la ejecución de cinco órdenes de cateo en inmuebles ubicados en la localidad de Laguna Colorada, al sur de la capital sinaloense.
Entre las personas detenidas en ese operativo fueron identificados cuatro familiares de Carlos Alberto Páez Pereda, alias “Carlitos Rugrats”, señalado como objetivo prioritario de las autoridades mexicanas y estadounidenses. Se trata de Leslie Dennise Pereda García y Aglaee Ramírez Páez, identificadas como primas del presunto líder criminal, así como Claudia Selene García Ontiveros y Francisco Javier Ramírez Agüero, señalados como su tía y tío, respectivamente.
También fueron capturadas Carlota Murillo Avendaño, María Alejandrina Páez Sainz y Ana Cristina Ramírez Páez, aunque las autoridades no especificaron su relación con Páez Pereda ni las funciones que presuntamente desempeñaban dentro de la organización.
A estas acciones se suma la detención, el pasado 13 de octubre, de José Luis Ojeda Aguirre, alias “El Wicho”, identificado como operador financiero y logístico de Los Rugrats. Su captura ocurrió en Villa Unión, Mazatlán, durante un operativo en el que participaron efectivos del Ejército, la Guardia Nacional y autoridades estatales.
La Secretaría de la Defensa Nacional informó que Ojeda Aguirre era requerido por autoridades del Distrito Central de California, en Estados Unidos, por delitos relacionados con la posesión de cocaína con intención de distribuirla. Durante su detención también fueron asegurados fentanilo, un arma larga y dinero en efectivo.
Las instituciones del Gabinete de Seguridad señalaron que mantendrán las operaciones coordinadas de inteligencia e investigación, así como la cooperación con autoridades estadounidenses, para combatir el tráfico de armas y afectar las estructuras operativas y financieras de las organizaciones criminales que actúan en territorio mexicano.
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