Revelan que Washington busca modificar el acuerdo para generar mayores beneficios para la economía estadounidense. México mantendrá el diálogo, pero sin aceptar condiciones que le afecten
Ciudad de México, 02/07/26 (Más).- El Gobierno de Estados Unidos busca introducir modificaciones al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), ante la evaluación de que el acuerdo podría generar mayores beneficios para la economía estadounidense, particularmente en materia de empleo, afirmó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, al referirse a la postura que ha expresado en distintas ocasiones el presidente Donald Trump sobre el futuro del pacto comercial.
El funcionario federal explicó durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum que la posición de Washington responde a una valoración propia sobre los resultados del tratado.
Aunque reconoció que existe un componente político en el discurso del mandatario estadounidense, sostuvo que las inquietudes planteadas deberán abordarse dentro del proceso de negociación para mantener vigente el acuerdo.
“Yo pienso que ellos tienen una evaluación en el sentido de que podrían tener más empleos”, indicó, aunque defendió los resultados alcanzados desde su entrada en vigor al afirmar que el T-MEC ha sido probablemente el tratado más exitoso comercial que se ha firmado en el mundo.
El titular de la Secretaría de Economía indicó que Estados Unidos mantiene legítimas preocupaciones respecto al funcionamiento del tratado y consideró que, si el objetivo es preservar el mecanismo comercial e incluso ampliar sus alcances, será necesario atender esos planteamientos mediante el diálogo entre los tres países integrantes.
Las declaraciones se producen después de que Donald Trump cuestionara públicamente la continuidad del acuerdo comercial.
En semanas recientes, el mandatario estadounidense manifestó que no estaba seguro de renovar el tratado: “Para ser sincero, a Estados Unidos le va mucho mejor”, además de sostener que su país no necesita los automóviles, la energía ni otros productos provenientes de México y Canadá. Posteriormente reiteró sus críticas durante la Cumbre del G7, aunque sin plantear una salida inmediata del acuerdo.
Frente a ese escenario, Ebrard destacó que uno de los principales resultados de la reunión trilateral celebrada el miércoles fue que la representación estadounidense no propuso abandonar el T-MEC.
Consideró que mantener vigente el tratado hasta 2036 representa una ventaja estratégica para México dentro del contexto de las renegociaciones comerciales impulsadas por Washington con diversos socios internacionales.
El funcionario explicó que uno de los principales puntos de coincidencia entre ambos gobiernos es reducir la dependencia de insumos provenientes de Asia, especialmente en sectores considerados estratégicos, como la industria farmacéutica, la electrónica y el desarrollo de tecnologías relacionadas con la inteligencia artificial. En ese sentido, señaló que México ya comenzó la producción de semiconductores tras la invitación realizada por la presidenta Claudia Sheinbaum para atraer inversiones de empresas especializadas.
Respecto a la negociación, Ebrard afirmó que México mantendrá una postura de diálogo permanente, aunque aclaró que también existen temas en los que el país no puede aceptar condiciones contrarias a sus intereses.
“No puedes aceptar muchas cosas que no nos convienen y ellos también tienen su visión de que les puede convenir”, expresó, al señalar que el proceso deberá conducirse con perseverancia, sangre fría y cabeza fría.

Para ilustrar el nivel de integración productiva entre ambas economías, el secretario recordó el caso de una turbina utilizada en la industria aeronáutica cuya fabricación requiere que sus componentes crucen la frontera entre México y Estados Unidos en nueve ocasiones antes de concluir el proceso.
“No la podemos separar ni podemos poner aranceles nueve veces”, afirmó al destacar que la competitividad de ambas naciones depende de cadenas de suministro altamente integradas.
Especialistas en comercio internacional han señalado que, además del argumento relacionado con el empleo, la administración estadounidense busca corregir desequilibrios comerciales y mantener un proceso de revisión constante del tratado.
Entre los riesgos identificados figuran una mayor incertidumbre para las inversiones y revisiones periódicas que podrían afectar la estabilidad del acuerdo comercial, aunque hasta ahora no existe un planteamiento formal para que Estados Unidos abandone el T-MEC.
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