Por Horacio Cárdenas Zardoni
En esta calma chicha impuesta por el extrañísimo período de “intercampañas”, son pocas las noticias políticas a las que tiene acceso la población en general, aquellos que caemos en el gran conjunto de los gobernados. Otra cosa pasa en el grupo selecto de los que gobiernan, con ganas de seguirlo haciendo a partir del primero de diciembre de este mismo año, y del más amplio pero con limitadas posibilidades, de los que aspiran a gobernar, como si los que están estuvieran dispuestos a generosamente dejar el sitio que ocupan en el candelero, apegándose a aquella regla no escrita, pero sí platicada, del sistema político a la mexicana, atribuida a Carlos Sansores Pérez, que dice: el que ya bailó, que se siente.
No, nosotros en calidad de gobernados, en calidad de votantes con derecho y obligación de sufragar para renovar los poderes ejecutivo y legislativo, estamos en el aburrimiento total, mal que bien lo ocurrido en las precampañas y en las pre precampañas, y todavía desde antes, nos servía de entretenimiento, morboso a los extremos, y clasificación “A” a los más ingenuos de entre nosotros, pero ahora no, allá de lo que se entera uno por abajo del agua, o lo que buenamente eso que dan en llamar autoridad electoral… mientras siga existiendo la autoridad electoral, nos quiera dar, nos recuerda que estamos en año político en Coahuila, y que de lo que se derive el proceso electoral, dependerá mucho de nuestro futuro en los años por venir.
La nota parecería de relleno, una para estar presente en los medios de comunicación, o incluso llega a dar la impresión de tratarse de un asunto más bien social, que estrictamente electoral. El Instituto Electoral de Coahuila dio a conocer la boleta que se utilizará en la elección del primer domingo de junio, en la que se elegirá gobernador del estado de Coahuila de Zaragoza. Casi todos o todos los medios de comunicación la reprodujeron ¿Quién desperdicia una nota que les cae en forma de boletín y que además despierta la adormilada cosquilla política de la gente?
La que tomamos para este comentario está firmada por Carlos Arredondo Sibaja, y apareció en Vanguardia con el encabezado Así será la boleta para elección en Coahuila, con el balazo de No habrá mujeres ni candidatos independientes, y el bigote de De esta manera queda la lista de nombres que aparecerán en la papeleta tras la declinación de MC.
Y sí, claro que sí llama a la lectura. Con aquello de que una imagen dice más que mil palabras, se va uno sobre la foto de la boleta a tratar de leer los nombres, luego ya se fija uno en los logos de los partidos políticos y se pregunta ¿cabrá el nombre de un candidato no registrado en el cuadro de la parte inferior derecha, con esas letras explicativas?, el problema será para quien en la casilla y a media luz tenga que leerlo alrededor del texto. Luego ya se fija en el cuadro y soluciona la duda de qué pasa si vota uno tachando el nombre o el partido, y ya si es bien curioso o no tiene otra cosa que hacer, ya se embebe uno en la lectura de la nota que repetimos, por momentos nos da el aire que es más bien una nota de color que una información seria.
Ya luego nos cayó el veinte de… ¿o sea que la publicada la semana pasada es la boleta final, final, tal como nos la entregará el presidente de la casilla para que la depositemos en la urna?, y nos surge la interrogante ¿y… todo aquello que estaba pendiente, ya quedó zanjado y perdonado, o le están dando el tratamiento de que nunca existió?
Hasta donde sabemos, se presentaron no una, ni una docena, se presentaron muchas denuncias, impugnaciones, acusaciones, señalamientos de unos partidos contra otros, de ciudadanos contra partidos, de particulares contra candidatos, y por lo que vemos, en la imagen con la nota de que esta es la buena y que así se va a imprimir, repartir y utilizar, todo aquello será pasado por alto.
Así nomás de entrada, recordamos que había denuncias por actos anticipados de campaña, en concreto se mencionaba a Armando Guadiana Tijerina y a Ricardo Mejía Berdeja, de haber incurrido en esta clase de falta a la legislación electoral.
Estaba también aquel asuntillo de los espectaculares, en su colocación en distintos municipios del estado, aquí se involucraba a los ya mencionados y además a Luis Fernando Salazar, cuando los tres contendían por la candidatura de MORENA a la gubernatura. Nos acordamos bien que hasta hubo una resolución del consejo del Instituto Electoral en la que se conminaba a los señalados a retirarlos, la cual fue obedecida por Guadiana y Salazar, y de la cual olimpicamente hizo caso omiso Mejía Berdeja, lo cual por sí mismo implicaba un desacato a la autoridad electoral.
De MORENA había uno, dos o más procedimientos de impugnación a la manera en la que se publicó la convocatoria y cómo se resolvió la selección de Armando Guadiana. Estaba también el asunto del consejo estatal de MORENA, de cómo se integró y de cómo se desintegró.
De los gastos de precampaña no se ha dicho mayor cosa, pero nos queremos imaginar que los contadores del IEC estarán en la talacha de revisar factura por factura, espectacular por espectacular, anuncio en google, facebook, twitter e instagram, para ver si lo que reportaron o no reportaron, se ajusta a los costos que suelen cobrarse por estos conceptos, y así por el estilo. Habría que incluir entre otras cosas los gastos de traslado, ¿cómo se movió un precandidato de Torreón a Piedras Negras en una hora?, entre otras que ni se nos ocurren por no estar en el ajo.
¿Qué pasó?, ¿todo quedó ya resuelto, perdonado, quedaron los que quedaron limpios como recien nacidos?, ¿o nos van a salir al rato, en cualquier momento, con la sorpresa de que esta o aquella candidatura se invalida por existir una sanción por este o aquel acto anticipado, por este o aquel gasto no permitido, por ser procedente esta o aquella impugnación?
Importa y mucho, porque la publicación de la boleta es una aseveración de que el proceso está, hasta aquí, correcto. Malo sería, como lo ha sido en otras ocasiones, en que el nombre que aparece en la boleta, de ese hay que hacer caso omiso porque resulta que fue sancionado por el partido o por el instituto, o por el tribunal electoral, y fue relevado de la candidatura.
Los procesos electorales anteriores han estado plagados de situaciones que son legales, pero que a nosotros nos parecen altamente irregulares, que minan bastante nuestra confianza en la ley y en quienes la ejercen. Sí, lo de la boleta está bien ¿pero eso es garantía de que no va a cambiar en cualquier detalle? Y más importante, ¿de veras todos los pecadillos y pecadotes quedaron perdonados?, ni un manazo se llevaron los que incurrieron en ellos, lo que es casi un permiso para volver a hacerlo y mucho más grande la próxima vez.
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