Washington, 02/09/25 (Más).- Una jueza federal en Estados Unidos bloqueó temporalmente la deportación de decenas de menores guatemaltecos no acompañados que se encontraban bajo custodia del gobierno federal. La decisión se produjo en respuesta a una solicitud de emergencia presentada por organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes, que alegaron que los niños corrían peligro si eran devueltos a su país de origen.
La orden fue emitida el domingo por Sparkle Sooknanan, jueza de distrito nominada por el presidente Joe Biden, quien atendió de urgencia el recurso legal. Los menores, de entre 10 y 17 años, estaban a punto de ser subidos a vuelos con destino a Guatemala desde Texas, según los reportes presentados al tribunal. Los abogados de los demandantes afirmaron que, de concretarse la operación, se estarían violando leyes federales diseñadas para proteger a niños migrantes no acompañados.
Durante la audiencia, Sooknanan cuestionó a los representantes del Departamento de Justicia sobre el estado de los vuelos. El subprocurador adjunto Drew Ensign indicó que todos los aviones permanecían en suelo estadounidense, aunque admitió que uno de ellos pudo haber despegado y luego regresado. La jueza decidió entonces ampliar la orden de restricción temporal para impedir cualquier traslado de menores durante los siguientes 14 días.
El gobierno estadounidense argumentó que no se trataba de deportaciones sino de repatriaciones voluntarias. Según la postura oficial, la operación tenía el objetivo de reunir a los menores con familiares en Guatemala. “Los menores han declarado por su cuenta que sus padres están en Guatemala”, escribió Stephen Miller, asesor de inmigración de la Casa Blanca, en la red social X. “Pero una jueza demócrata se niega a permitir que se reúnan con ellos”.
Los abogados del gobierno insistieron en que tanto las autoridades guatemaltecas como las familias de los menores habían solicitado las reunificaciones. No obstante, las organizaciones defensoras señalaron que esa afirmación era falsa en varios casos. Indicaron que algunos niños tienen procesos abiertos ante jueces de inmigración y que habían expresado temores creíbles sobre los riesgos que enfrentarían si eran devueltos.
Efrén C. Olivares, representante del National Immigration Law Center, organización que presentó la demanda, declaró: “En plena noche, durante un fin de semana festivo, el gobierno de Trump arrancó a niños vulnerables y asustados de sus camas e intentó enviarlos de regreso al peligro en Guatemala”. Añadió: “Nos alienta que la corte haya impedido que se cometiera esta injusticia antes de que cientos de niños sufrieran daños irreparables”.
Según los demandantes, la operación podría haber afectado hasta a 600 niños que se encontraban bajo custodia en instalaciones migratorias en Texas. La orden judicial inicial protegía a un grupo de 10 menores, pero fue ampliada a todos los niños no acompañados en situación similar. La medida busca garantizar que sus solicitudes de inmigración sean evaluadas conforme a la ley antes de cualquier traslado.
Desde que inició su segundo mandato, Donald Trump ha impulsado políticas migratorias más estrictas, entre ellas nuevas reglas para deportaciones aceleradas y la expansión de categorías de expulsión. En junio pasado, la Corte Suprema abrió la posibilidad de reanudar deportaciones a terceros países sin permitir a los migrantes argumentar riesgos personales, una decisión que amplió el margen de maniobra del Ejecutivo en esta materia.
La administración Trump ha justificado estas acciones como parte de un esfuerzo por reducir la migración irregular y reforzar la seguridad nacional. Sin embargo, grupos civiles han advertido que estas políticas ponen en peligro a personas vulnerables, especialmente a menores de edad que llegan solos al país. La orden judicial emitida por Sooknanan ha sido uno de los primeros reveses legales a las medidas más recientes de la Casa Blanca en este tema.
El fallo será vigente por 14 días, durante los cuales el tribunal evaluará la legalidad del procedimiento impulsado por el Ejecutivo. Mientras tanto, los niños permanecerán en instalaciones bajo supervisión del Departamento de Salud y Servicios Humanos, a la espera de una decisión final. Las audiencias continuarán en los próximos días con la participación de abogados de ambas partes.
Las autoridades guatemaltecas no han emitido una postura oficial sobre el incidente. Según versiones preliminares, no se ha confirmado que hayan solicitado formalmente las repatriaciones, como sostuvo el gobierno estadounidense. La situación ha generado preocupación en sectores diplomáticos, debido a las implicaciones legales y humanitarias del caso.
El litigio representa un nuevo capítulo en la disputa sobre el trato a los migrantes menores de edad en Estados Unidos. El caso se suma a una serie de controversias sobre la política migratoria de la administración Trump, que ha hecho de la expulsión de indocumentados uno de los ejes de su agenda gubernamental. El fallo de la jueza Sooknanan ha colocado un freno temporal a esas acciones, en espera de una revisión más profunda por parte del sistema judicial.
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