Hermosillo, Sonora, 13/04/26 (Más).- Una jueza federal en Sonora concedió una suspensión definitiva en favor de las ballenas del Golfo de California, al ordenar frenar el tránsito de buques metaneros en la región debido a los riesgos ambientales que representan para estos mamíferos marinos y su ecosistema.
De acuerdo con Animal Político, la resolución judicial determina que existen elementos suficientes para considerar que el paso de estas embarcaciones –utilizadas para transportar gas natural licuado– podría generar daños irreversibles tanto a las ballenas como al equilibrio ecológico del Golfo, por lo que instruyó a autoridades federales a no autorizar su circulación en la zona.
La medida cautelar fue notificada a mediados de marzo y obliga a dependencias como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) a detener cualquier permiso relacionado con estos buques, en tanto se resuelve el juicio de fondo.
Este proceso forma parte de un litigio sin precedentes en México, promovido en septiembre de 2025 por integrantes de la organización Nuestro Futuro A.C., quienes presentaron una demanda a nombre de las ballenas. El objetivo central es que estos cetáceos sean reconocidos como sujetos de derechos, así como lograr la protección integral de su hábitat.
El juicio también busca la cancelación del denominado Proyecto Saguaro, impulsado por la empresa México Pacific, que plantea la construcción de una terminal de exportación de gas natural licuado en Puerto Libertad, Sonora, además de infraestructura complementaria como gasoductos. Este proyecto ha sido ampliamente cuestionado por sus posibles impactos ambientales y sociales en una zona considerada de alta biodiversidad.

El Golfo de California, conocido como el Acuario del Mundo, alberga múltiples especies de cetáceos y constituye un área clave para su alimentación, reproducción y migración. De acuerdo con estudios científicos presentados en la demanda, la presencia de buques metaneros implicaría riesgos como colisiones fatales, alteraciones por ruido submarino que afectan procesos vitales y la interrupción de la comunicación entre estos animales.
Especialistas han advertido que el tamaño de estas embarcaciones –que puede superar los 300 metros de longitud– incrementa significativamente la probabilidad de impactos letales, especialmente en especies como la ballena jorobada, la ballena gris, la ballena aleta y el cachalote.
La resolución judicial establece que las condiciones actuales deben mantenerse sin cambios, evitando la entrada de estos barcos mientras se emite una sentencia definitiva. En ese sentido, la suspensión tiene carácter temporal, pero representa un avance relevante en la protección del ecosistema marino.
Además, la demanda plantea que el Golfo de California sea declarado hábitat crítico, una figura legal contemplada en la legislación mexicana que permitiría establecer mayores restricciones a actividades industriales en la zona y reforzar su conservación.
El caso cuenta con el respaldo de comunidades costeras e indígenas, para quienes las ballenas tienen un valor cultural y espiritual, además de su importancia ecológica. En algunas tradiciones locales, estos animales forman parte de prácticas ancestrales vinculadas a la navegación y el respeto por el entorno natural.
Actualmente, existen al menos diez juicios de amparo relacionados con proyectos energéticos en la región, lo que ha frenado el avance de diversas obras asociadas al gas natural licuado. Organizaciones ambientalistas advierten que la presión para autorizar estos desarrollos continúa, pese a los posibles impactos a largo plazo.
El litigio podría escalar hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación y sentar un precedente en el reconocimiento de derechos a especies animales en México, así como en la protección jurídica de ecosistemas estratégicos frente a proyectos de alto impacto.
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