La reacción de Trump ante el revés judicial a su política comercial inquietó a gobiernos, empresas e inversionistas. La falta de reglas y los cambios constantes afectan la planeación empresarial
Washington, D.C., 23/02/26 (Más).- La reciente decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de invalidar partes sustanciales del plan arancelario impulsado por el presidente Donald Trump ha reactivado la incertidumbre en torno a la política comercial del país, generando inquietud entre gobiernos, empresas e inversionistas que creían superada la etapa de mayor volatilidad.
De acuerdo con Forbes, el fallo emitido la semana pasada por el máximo tribunal, aprobado por seis votos contra tres, anuló la mayoría de los aranceles establecidos el año pasado al determinar que la ley de emergencia utilizada como fundamento no autorizaba la imposición de esos gravámenes.
Sin embargo, tras la resolución judicial, el mandatario planteó la posibilidad de aplicar nuevos aranceles significativos utilizando una legislación distinta, con el objetivo de sortear el alcance de la sentencia.
En un primer momento, Trump anunció un arancel global del 10%, que posteriormente elevó al 15%, medida que podría mantenerse por cinco meses mientras su administración define mecanismos más permanentes. Este giro volvió a colocar en el aire aspectos clave como qué productos serán gravados, con qué tasas y qué países exportadores resultarán afectados.
La renovada volatilidad recuerda los primeros meses de 2025, cuando los anuncios y ajustes en materia comercial cambiaban con rapidez, dificultando la planeación empresarial.
Muchas compañías que consideraban haber encontrado una fórmula viable para adaptarse a aranceles más altos ahora enfrentan la disyuntiva de modificar sus estrategias de precios, acelerar la reposición de inventarios mientras las tarifas se encuentran en revisión o incluso postergar contrataciones e inversiones hasta contar con mayor claridad.
La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, advirtió sobre los efectos de alterar las reglas comerciales.
En entrevista con el programa ‘Face the Nation’ de CBS señaló: “Si se altera todo el equilibrio al que se han acostumbrado quienes se dedican al comercio… va a provocar perturbaciones”. Añadió que, al igual que antes de conducir un vehículo se requiere conocer las normas de tránsito, en el comercio y la inversión es indispensable contar con reglas claras.
Lagarde subrayó además que la gente quiere hacer negocios y no quiere verse envuelta en pleitos, y expresó su expectativa de que cualquier nuevo esquema arancelario estadounidense esté suficientemente meditado para que no tengamos, de nuevo, más impugnaciones, y que las propuestas sean conformes a la Constitución.
Por su parte, Gregory Daco, economista en jefe de EY-Parthenon, consideró que, aunque las empresas habían logrado adaptarse parcialmente a los aranceles previos, la incertidumbre nunca desapareció del todo y continuará influyendo en la toma de decisiones.
Señaló que se ha observado una volatilidad significativa según el país y el producto, lo que complica la planeación. En su opinión, la falta de un marco estable impacta negativamente la actividad económica, el empleo y la inversión, pues los cambios repentinos en las tasas dificultan cualquier estrategia de largo plazo.
Si bien algunos responsables de la Reserva Federal habían estimado que el impacto inflacionario de los aranceles estaba por disminuir, el nuevo escenario vuelve más dinámica y cambiante la discusión, ya que el gobierno analiza distintas rutas legales para sostener su política comercial, cada una susceptible de enfrentar nuevas impugnaciones judiciales en los próximos meses.
En Bruselas, el Parlamento Europeo decidió posponer la votación sobre el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos, después de que Washington impusiera el arancel temporal del 15% a las importaciones de todos los países.
Bajo los términos discutidos, diversos productos europeos enfrentarían ese gravamen, aunque con exenciones para alimentos, componentes aeronáuticos, minerales críticos e ingredientes farmacéuticos, mientras que la UE eliminaría aranceles sobre múltiples bienes industriales estadounidenses.
La incertidumbre generada por las nuevas medidas impactó a los mercados financieros. En las primeras operaciones del lunes, el Promedio Industrial Dow Jones retrocedió 1.34%, el S&P 500 cayó 0.65% y el Nasdaq Composite perdió 0.65%. El índice del dólar estadounidense también registró una baja de 0.2% frente a otras divisas principales.
El panorama comercial permanece incierto. China instó a Washington a retirar las medidas arancelarias, la Unión Europea congeló la aprobación del acuerdo y la India aplazó conversaciones previstas. Además, el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, adelantó que la administración podría iniciar nuevas investigaciones bajo la Sección 301 por prácticas comerciales desleales contra varios países, lo que abriría la puerta a más amenazas arancelarias.
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