Ciudad de México, 14/07/26 (Más).- Limpiar una tabla de madera para cocina no equivale a desinfectarla, por lo que especialistas advierten que confundir ambos procedimientos puede favorecer la contaminación cruzada y aumentar el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos.
De acuerdo con información de Animal Político, la principal recomendación consiste en distinguir entre la limpieza cotidiana y la desinfección, especialmente cuando la tabla ha estado en contacto con carne cruda de res, pollo o pescado, ya que estos alimentos pueden contener bacterias como Salmonella, Campylobacter o Escherichia coli.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) señala que limpiar consiste únicamente en retirar la suciedad visible, como restos de alimentos, grasa o polvo, mientras que desinfectar implica utilizar productos capaces de eliminar microorganismos presentes en la superficie.
Para la limpieza diaria, la recomendación es lavar la tabla inmediatamente después de utilizarla con agua caliente y jabón, frotando cuidadosamente toda la superficie, incluidas las grietas o ranuras donde puedan quedar residuos de alimentos. Posteriormente debe enjuagarse con agua limpia y secarse de inmediato con un paño.
En caso de que la tabla haya estado en contacto con carne cruda, la USDA recomienda realizar un proceso adicional de desinfección. Para ello se debe preparar una solución con una cucharada de cloro líquido sin fragancia por cada 3.8 litros de agua, aplicarla sobre la superficie previamente lavada, dejar actuar durante algunos minutos, enjuagar con abundante agua y permitir que la tabla se seque al aire.
El uso de remedios caseros, como frotar limón con sal, puede ayudar a eliminar olores y algunas manchas superficiales ocasionadas por alimentos como cebolla, ajo o pescado; sin embargo, este procedimiento no sustituye la desinfección ni elimina los microorganismos que pueden permanecer en la madera.
Las autoridades sanitarias también recomiendan utilizar tablas distintas para manipular carnes crudas y alimentos que se consumirán sin cocción, como frutas o verduras. Cuando esto no sea posible, resulta indispensable realizar una limpieza y desinfección completas antes de reutilizar la superficie.
La contaminación cruzada ocurre cuando bacterias presentes en los jugos de alimentos crudos pasan a otros productos listos para consumirse. Este tipo de contaminación puede provocar síntomas como náuseas, vómito, diarrea, fiebre, dolor abdominal y deshidratación, dependiendo del microorganismo involucrado.
Los especialistas también aconsejan reemplazar la tabla cuando presente grietas profundas, ranuras pronunciadas, señales de deterioro, madera podrida, desprendimiento de fragmentos o malos olores persistentes, ya que esas condiciones dificultan una limpieza adecuada y elevan el riesgo sanitario.
Para prolongar la vida útil de las tablas de madera, se recomienda aplicar periódicamente aceite de linaza o cera de abeja de grado alimenticio una vez que hayan sido lavadas, desinfectadas y secadas completamente, con el fin de reducir la absorción de humedad y evitar deformaciones del material.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
