Temixco, Morelos, 02/05/25 (Más).- El expolicía federal Iván Morales, quien sobrevivió en 2015 a un ataque del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y testificó en 2024 contra uno de sus principales líderes ante la justicia estadounidense, fue asesinado a balazos junto con su esposa en el municipio de Temixco, en el estado de Morelos, informaron autoridades locales.
Según el reporte policial, el crimen ocurrió la mañana del miércoles pasado mientras Morales y su pareja se desplazaban en su vehículo particular. Ambos fueron atacados con armas de fuego y murieron en el lugar.
La Fiscalía General del Estado de Morelos abrió una carpeta de investigación para esclarecer los hechos y no descarta la posibilidad de que el móvil del crimen esté relacionado con un acto de venganza, según reportes de prensa.
Iván Morales fue uno de los sobrevivientes del ataque ocurrido el 1 de mayo de 2015, cuando un helicóptero militar que transportaba a 16 soldados y dos agentes de la Policía Federal fue derribado en el estado de Jalisco por integrantes del CJNG. El incidente, considerado uno de los más graves perpetrados por el narcotráfico contra fuerzas federales en México, dejó un saldo de nueve muertos.
Durante aquel suceso, Morales logró escapar de la aeronave envuelta en llamas. El ataque le provocó quemaduras en el 70 por ciento de su cuerpo y lesiones permanentes, entre ellas la desfiguración del rostro. El entonces suboficial fue reconocido públicamente por el presidente Enrique Peña Nieto, quien destacó su valentía y su papel como sobreviviente del atentado.
En septiembre de 2024, Iván Morales compareció como testigo de la fiscalía en un juicio celebrado en la Corte del Distrito de Columbia, en Estados Unidos, contra Rubén Oseguera González, alias ‘El Menchito’, hijo de Nemesio Oseguera Cervantes, líder del CJNG. En dicho proceso judicial, Morales relató detalles del ataque al helicóptero en el que resultó herido. “Me quemé, traté de apagarme luego luego (rápido), quitarme la ropa y el equipo”, testificó ante el jurado.
Rubén Oseguera González fue condenado a cadena perpetua por delitos relacionados con el narcotráfico tras el juicio en el que Morales participó como testigo clave. El CJNG, liderado por su padre, ha sido clasificado por el gobierno de Estados Unidos como una organización terrorista por sus actos de violencia, expansión transnacional y capacidad operativa.
El homicidio de Morales ocurrió casi una década después del ataque que marcó su trayectoria como miembro de las fuerzas federales. La coincidencia temporal entre ambos eventos, así como su papel como testigo en un proceso judicial de alto perfil en Estados Unidos, ha generado preocupación sobre los alcances del crimen organizado y los riesgos que enfrentan quienes colaboran con las autoridades.
La Fiscalía de Morelos ha confirmado que continúa con las diligencias ministeriales y recaba indicios del lugar de los hechos para esclarecer las circunstancias del doble homicidio. Hasta el momento, no se han reportado detenciones relacionadas con el caso.
La muerte del exagente ha generado reacciones en círculos de seguridad y justicia, donde se ha señalado la necesidad de reforzar los mecanismos de protección a testigos y sobrevivientes de hechos de violencia ligados al crimen organizado. Morales fue uno de los pocos sobrevivientes dispuestos a testificar contra integrantes del CJNG, una de las organizaciones criminales más violentas y poderosas de México.
Las autoridades estatales y federales no han emitido declaraciones adicionales sobre el crimen ni han confirmado si Morales contaba con algún tipo de protección especial tras su declaración judicial en Estados Unidos. La investigación sigue en curso y se mantiene abierta la posibilidad de que el ataque esté vinculado con su pasado como agente y testigo en casos contra el narcotráfico.
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