Editorial

AQUÍ VAMOS GRATIS: LA MANO NEGRA


Por Horacio Cárdenas Zardoni


Yo la verdad no me acuerdo si durante la campaña de Javier Díaz González se habló de un sistema de transporte de pasajeros gratuito. Se suelen decir tantas y tantas cosas, de parte de los vecinos de las colonias, barrios y ejidos, pero tampoco la gente es tonta, pedir transporte gratis es demostrar delante del candidato, que pintaba como el que iba a ganar, una ingenuidad del todo inconveniente, equivale a decirle que creemos en santa Clos y los reyes magos, y que con cualquier cosa nos puede engatusar. No.


Lo que sí estoy seguro es que se le planteó la necesidad, urgente, de formular un modelo transporte concesionado que realmente sirviera a las necesidades de la población, uno que tuviera suficientes unidades, que cubriera rutas hasta donde la gente necesita ir, que fuera cómodo, seguro y que tampoco se dejaran pedir las perlas de la virgen con unas tarifas que compiten para las más caras de todo el país, con un nivel de calidad y cantidad, menos que mediocre, no por nada cada vez menos saltillenses usan sus camiones.


Ya consumado el triunfo en las urnas, el todavía presidente municipal de entonces, un José María Fraustro Siller de tristísima memoria, se aventó la gracejada de decir que su sucesor, Javier Díaz González, estaba obligado a darle continuidad a su gran proyecto trienal, la Nueva Estrategia del Transporte, la NET, de la que nadie, pero nadie, vio un camión echando humo por ninguna calle o bulevar de la capital coahuilense. Todo lo relacionado a la NET no fue otra cosa más que un montaje para consumir millones y millones de pesos, en un negocio que resultó sumamente productivo para los socios, vaya a saber qué intereses tenía Chema en él, que quería que continuara la lapa pegada a la ubre presupuestal, y no. Nada más faltaba eso, Javier cortó por lo sano, si es que algo había de sano, y lanzó su propio proyecto, que ni siquiera pudo llamar estrategia, ni nueva, había que diferenciarla de tajo de lo anterior, de lo que por cierto, a José María habría que pedirle cuentas de lo erogado, que redundó en nada de nada.


Y bueno, se planteó un modelo supuestamente novedoso, que no es otra cosa que retomar lo que en su momento planteó, y que debió patentar, Jericó Abramo Masso quince años antes, lo de un sistema con dos niveles básicos, uno de rutas troncales, y otro de rutas alimentadoras, que se articularan con las primeras. La novedad que se le impuso a Díaz González, obligado por las circunstancias políticas, fue que las troncales debían ser gratuitas para los usuarios…
Haga de cuenta que tenía que a la difícil suerte de recorrer para arriba y para abajo la cuerda floja, le amarraron las manos a la espalda, un pie, y le vendaron los ojos: no había dinero, ni del viejo ni del nuevo, y encima que fuera gratis… la tarea se antojaba imposible.


Y tan imposible ha resultado que estamos en septiembre, se han consumido nueve meses de la administración y nadie ha visto más que boletines y escuchado discursos, ah sí, las tarjetas famosas, que han sido recibidas con una abulia que haría parar las orejas a cualquier gobierno, pues de un universo de usuarios potenciales cercano al medio millón de ciudadanos, habían repartido veintiún mil según la última cuenta. Pero ellos mismos dijeron que en octubre arrancaba porque arrancaba, o arrancaba sí o sí, según la expresión tan de moda que trae todo el mundo. ¿Qué día de octubre?, pues esperamos que el día primero, y no se esperen a los diez meses completos de estar dándose a desear y no cumplir.


Según que le encontraron la cuadratura al círculo haciendo una licitación que presumen que fue legal y legítima, pero que todos los concesionarios que se quedaron fuera, están impugnando. Sí, la impugnan ahorita, que se enteraron los montos de las utilidades estimadas del proyecto, que según sus cálculos, sobrepasan con creces lo que ellos están y estarían ganando, operando las rutas alimentadoras.


Según se dio a conocer, el municipio estaría pagándole, generosamente diríamos nosotros, a DM Control, una cantidad de alrededor de 143 millones de pesos, para realizar un trabajo que vale 55 millones, lo que dejaría una utilidad de 87 millones. Nada mal… al contrario, ¡¡¡diríamos que muy bien!!!


Porque estamos hablando de un cliente único, el municipio de Saltillo, que estaría cubriendo las ministraciones de dinero por un servicio en condiciones especificadas: si se sube o no gente, si va vacío el camión o a reventar, al proveedor de todos modos le pagarán, pues nos estamos imaginando que así como lo han expuesto, con horarios, frecuencias y recorridos, no tendrá para dónde hacerse la empresa, que además tendrá garantizado (eso creen al menos) cada quince días, o cada mes, dependiendo del arreglo.


¿Qué negocio da 200% de utilidad sobre la suma invertida?, en mi opinión muy pocos, y los concesionarios del transporte concesionado parece que opinan exactamente lo mismo, de hecho si hubieran visto esos márgenes, le hubieran entrado a la licitación con todo para ganar. Pero como que estas cosas no se difundieron cuando debían, y por eso fue tan desangelada la licitación. Dirán que ya ni modo, pero a nosotros no nos quita que hubo mano negra para favorecer a un proveedor que, dijera uno, tiene las mejores credenciales y prestigio, pero todo lo contrario.
Al final le estaremos regalando 143 millones de pesos a DM Control, 100 de ellos de utilidad, que no nos extrañará que encuentren maneras para bajar los costos al mínimo. ¿Y el servicio de transporte?, nivel DM, ya sabrá, y estaremos comprobando en menos de un mes…


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