Editorial

Apuntes para el insomnio

El Wokismo

Manuel Fragoso Álvarez

Según el diccionario Oxford, Woke significa “despierto” o sea “una persona que está consciente de temas sociales y políticos, en especial el del racismo”.  Hasta aquí estamos bien, pero… en la parte inferior del mismo diccionario dice: “este término, se utiliza (también) como desaprobación hacia aquellas personas que se molestan con demasiada facilidad cuando se tratan temas que a ellos no les parecen de su agrado”.

Este término fue utilizado por primera vez (aunque otros se la adjudican a Melvin Kelly porque la utilizó en sus libros) por el cantante y músico de color Huddie William Lebetter, o Lead Belly que era su nombre artístico, en una canción llamada Scottsboro Boys de 1938 que narra la injusticia del caso de nueve adolescentes negros acusados falsamente de violar a dos mujeres blancas en Alabama en 1931, la canción termina diciendo Best Stay Woke, que significa algo así como; “estar despierto ante los prejuicios raciales”.

Pero es a partir del movimiento Black Lives Matter, que surgió en los Estados Unidos en 2013, como respuesta a la absolución de George Zimmerman, quien había matado a tiros a un adolescente afroamericano, cuando dicho término es más utilizado como una ideología que defiende a los “grupos minoritarios” tales como, afrodescendiente, la comunidad LGBT, transexuales, todo tipo de racismo, el aborto, el cambio climático etc. Grupos emanados de esta ideología son el ya famoso Me Too, el Racist Kill y el Fridays For Future (que es donde Greta Thunberg invita a los jóvenes a que no vayan a la escuela los viernes para “salvar al mundo”. Y hasta aquí todo esto suena muy bien, pero parece ser que no todo es así.

Hay otros grupos que no están muy de acuerdo con esto y aducen que lo woke, “es un movimiento hipócrita, que se siente moralmente superior y sólo tienen interés en exponer sus ideas de forma extrema”. Tratan de desaparecer la sociedad tal como está, no desean tener hijos, no trabajar 8 horas, no tener casa si se puede compartir, no tener religión, dejar a tu familia, no obedecer las leyes porque estas te tienen controlado.  Afirman que los wokes son extremadamente sensibles a las opiniones diferentes a las de ellos y tratan de silenciar, a través de la cancelación, (la cancelación es condenar públicamente a una persona, una marca determinada o una entidad pública) buscando que pierda su reputación o su empleo, a través de las “redes sociales” viralizando videos y hashtags,  llevando a una especie de «muerte civil» a aquellos individuos o empresas que actuaran o dijeran algo que no les agrada, yendo en contra de la democracia y la libertad de expresión, penalizando a las personas por verter sus opiniones, cómo fue el caso del “Chicharito” o de la Escritora J.K. Rowling que han sido lapidados en las redes por verter sus opiniones.

El wokismo silencia o trata de hacerlo, a todos aquellos con un pensamiento disidente. Ellos quieren establecer quién tiene o no conciencia social, quien es egoísta, opresor o racista aduciendo que hay toda una estructura de injusticia por clase o género, “interseccionalidad” y raza, proponiendo un nuevo sistema de derechos humanos, pero abolir los actuales, que para ellos no funcionan ya que buscan el identitarismo, pero privilegiando a sus grupos en detrimento de otros realmente vulnerables. Parece ser que se tomaron al pie de la letra los textos de Michelle Foucault, su filósofo de cabecera, cuando este escribió, que el poder no es algo simplemente que poseen los individuos y el estado, sino que es la fuerza omnipresente que se ejerce a través de la sociedad.

Ahora los woke, manejan su propia agenda y tratan de manipulan la narrativa, buscan poner su gente en puestos de decisión para exigir concesiones so pena de linchamiento mediático en redes, utilizan el acoso y el desprestigio y llevan a la “muerte social” a todas aquellas personas, instituciones y marcas que no se someten a sus “justas” peticiones. Se les pide, por ejemplo, otorgar ayudas (en tiempo y dinero) a los empleados que desean cambiar de sexo, que el edificio o la fábrica sea transobjetivo, que se realicen campañas a favor del movimiento LGBT, que se use un lenguaje “inclusivo” y hay de aquellas empresas que no se pliegue a sus peticiones porque pueden ser multadas o recibir elogios por ellos, si lo llevan a cabo, GAP, Nike, Levis, Gillette y muchas otras han hecho eco de sus peticiones.

Aunque lo woke o wokismo al principio fue bien recibido por diferentes grupos de izquierda y activistas políticos (el partido demócrata de EUA, realizó una gran campaña de apoyo hacia estos grupos) parece ser que a la fecha ha ido bajando sus bonos, con Musk atacándolos desde su trinchera de X y Trump cerrándoles fuentes de financiamiento, censurando libros que hablen sobre el tema woke o lenguaje inclusivo en escuelas y universidades, cerrando clínicas abortistas y eliminando programas de seguridad social que apoyaba a los transgéneros dándoles medicamentos gratuitos y alejando de todas las escuelas todo lo que huela a woke. Un estudio de la Society of Human Resource Management calculaba que los presupuestos del programa DEI, por sus siglas en inglés de «diversidad, equidad e inclusión», en 2021 rondaban de los 1,5 millones de dólares anuales a 5,1 millones de dólares y mucho de este dinero no llegaba hasta los verdaderos grupos de necesitados. En 2021 The Washington Post estimó que tras la brutal muerte de George Floyd, el ciudadano afroamericano asesinado en 2020 por un policía blanco en Minneapolis y en plena ola de Black Lives Matter, las 50 mayores empresas de EEUU y sus fundaciones, comprometieron al menos 49.500 millones de dólares para frenar la desigualdad racial, aunque de la suma dedicada a subvenciones directas, solo una pequeña fracción se dirigía a organizaciones que luchaban realmente para apoyos a grupos vulnerables.

Sabemos que hay problemas globales urgentes, como la injusticia, el cambio climático, el racismo, la transfobia o la pobreza, que requieren una respuesta unificada de la humanidad. Pero no se trata de dividirnos en grupos, se trata de trabajar unidos por un mundo del que somos uno y nos necesitamos, hay que enfatizar en la colaboración y la unidad más que en la división para resolver los problemas complejos del mundo.  Si bien es cierto que la diversidad existe, debemos enfocarnos en lo que nos une, no en lo que nos separa, porque sólo así podremos lograr un cambio significativo. 


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