Las medicinas fake
Manuel Fragoso Álvarez
Despierto temprano la mañana del domingo, aunque ya casi no veo la televisión (pura plataforma jaja) la enciendo y comienzo a “scrollear”, hay como cinco canales de puro info-comerciales, donde te venden de todo: vajillas, pomadas para cada uno de los dolores habidos y por haber, joyas, aparatos para hacer ejercicio cinco minutos al día y rebajarás todos lo que quieras y un largo etcétera, pura publicidad falsa. Y según tengo entendido se habían eliminado con una ley del Senado de prohibir anuncios que no fueran verídicos.
Según algunas estadísticas, las mujeres son las que más consumen estos productos que se venden en las madrugadas o muy temprano. Pero no entiendo cómo estos seres que te detectan una mentira con sola una mirada, o que poseen un sexto y hasta un séptimo sentido caen en este tipo de engaños ¿Cómo pueden creer todo lo que les anuncian y volverse consumidoras asiduas de los llamados “productos milagro?
Dice la tal Procuraduría del Consumidor, que ellas son más proclives a la compra de estos productos porque le pegan directamente al ego. El más reciente informe de la COFEPRIS Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios, asegura que 106 empresas suspendieron la publicidad de los productos milagro y hace un año, la Ley General de Salud fue reformada para aumentar las multas contra quienes fabrican, distribuyen y anuncian este tipo de productos, así mismo se realizaron una serie de campañas, con pequeñas cápsulas informativas para la radio, la televisión e Internet, en donde se incluían testimonios de mujeres desilusionadas tras haber comprado esos falsos medicamentos o productos que te arreglan y te curan “todo”.
Aun así, el peligro no ha desaparecido y ha quedado latente, toda vez que muchos de esos productos para poder permanecer en el mercado, cambiaron su presentación por “herbolaria o suplemento alimenticio” para venderse, pero éstos al ser combinado con algún medicamento prescrito por un médico, puede ser dañinos. Así lo advierte la coordinadora de Proyectos de Investigación del Departamento de Cardiología del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMN); la combinación de estos falsos fármacos con medicamentos contra males crónicos, como la diabetes, hipertensión y colesterol alto, son dañinos al consumidor. ¿Cómo hacen para vender este tipo de productos a las personas y sobre todo que se lo crean? Muy fácil, buscan cuáles son los males de la época: como gordura por falta de ejercicio, diabetes, gastritis, flacidez corporal, dolor de huesos, insomnio, nerviosidad, reuma, manchas por la edad, falta de belleza física estereotipada, y a eso se encaminan los productos milagro, y entonces te van a vender, pastillas para curar el Alzheimer, el cáncer y la diabetes mellitus; máquinas vibradoras que permiten ejercitar el cuerpo y tonificar los músculos sin esfuerzo, geles o jabones con componentes que reducen la grasa abdominal y ayudan a bajar de peso en pocos días; sustancias que supuestamente aumentan el apetito sexual, cremas que hacen rejuvenecer la piel al instante y la gente con esa necesidad de creer en algo los compra.
Recordé aquellos merolicos de antaño, que anunciaban sus productos: – Muy buenos días señores, señoras, señoritas, niños, niñas marchantes y marchantas a ver niño hágase pa’cá, haber señora calle a su huerco, para que todos puedan apreciar y ver las maravillas que les vengo a ofrecer, mire marchantita yo no le vengo a mentir, no le vengo a engañar, vengo a poner en sus manos la solución a todos sus problemas, si deja los calzones amarillos por la noche, si se levanta cada rato a orinar, si anda todo el día desganado, sin fuerza así como atontejado, si los chamacos no aprenden, no comen, no hacen caso es porque están lombricientos y yo le tengo la solución con esta “medecina” que hoy les vengo a ofrecer hasta las mismas puertas de su hogar, le quitan el dolor, las molestias, le devuelven las chapitas, lo vuelven a llenar de vida, curan el mal de ojo, la diabetes, el riñón, los ojos amarillentos, es más hasta curan el cáncer y la influenza HA1N1, la N2, la N3, el covid y todas las nuevas que salgan.
Pero y si nos damos cuenta de lo anterior ¿Por qué se sigue consumiendo y por qué siguen permaneciendo en el mercado estos productos? Tal vez una de las razones principales, además de
la ingenuidad y credulidad del público, es la falta de un marco jurídico actualizado, porque el vigente deja muchos huecos legales, de los cuales se aprovechan los productores y promotores para continuar con este engaño que les reditúa millones de pesos al año.
Por lo pronto, ustedes no se preocupen, hoy les vengo ofreciendo la cura mágica, la respuesta a
todas sus problemas y enfermedades; el agua Fortalecida de Saltillo, sólo beba un par de gotas
antes de cada alimento y usted se quitará mínimo, de 10 a 20 años de encima, (según necesidades) y además desaparecerá toda enfermedad, solo envíeme un cheque por 10 dólares a mi correo electrónico y yo le estaré enviando hasta su hogar, un frasco (numerado y patentado) de esta maravillosa y casi mágica fórmula exclusiva, que les quitará no uno, sino varios pesos de encima.
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