Por Leslie Zamora
Saltillo, Coahuila, 13/08/2025 (Más).- Ante el impacto que han tenido las recientes lluvias en diversas zonas de Saltillo, el gobierno municipal ha endurecido los requisitos para otorgar permisos de construcción, con el objetivo de evitar desarrollos habitacionales que agraven los problemas de escurrimientos y encharcamientos.
Así lo informó Antonio Nerio Maltos, director de Infraestructura y Obra Pública, quien explicó que ahora se exige a los constructores incluir obras pluviales en sus proyectos. “Estamos siendo más estrictos en cuanto a los permisos”, afirmó.
Los nuevos lineamientos requieren que cada desarrollo contemple un plan hídrico adecuado y soluciones de drenaje que estén integradas desde el diseño del fraccionamiento. En caso de no cumplir con estos requisitos, simplemente no se autoriza la obra.
El funcionario advirtió que algunos proyectos han sido rechazados por ubicarse en zonas de riesgo, donde el levantamiento de bardas o la modificación del terreno puede generar afectaciones a colonias vecinas. Señaló que construir sin un control adecuado del agua pluvial representa un peligro, especialmente cuando se presentan lluvias atípicas, como las que se vivieron recientemente.
Además de la negativa a otorgar permisos en ciertos casos, Nerio Maltos subrayó que hay una coordinación constante con la Dirección de Desarrollo Urbano para revisar a fondo cada solicitud. El análisis incluye no solo los planos arquitectónicos, sino también el impacto ambiental e hidráulico de cada obra, especialmente en las zonas más vulnerables de la ciudad.
Explicó que Saltillo, a pesar de contar con buena pendiente, ha registrado desbordamientos y escurrimientos severos debido a la intensidad de las precipitaciones. Esto ha puesto en evidencia la importancia de que todo nuevo fraccionamiento contemple infraestructura pluvial, como colectores, cunetas, y conexiones a drenajes existentes.
En ese sentido, el municipio ya tiene identificadas zonas prioritarias donde se requieren obras de canalización y pluviales, muchas de las cuales se incorporarán a los proyectos de obra pública durante la presente administración. La exigencia a los desarrolladores busca que sus proyectos no se sumen a la problemática, sino que contribuyan a mitigarla.
Con estas medidas, el Ayuntamiento pretende no solo mejorar la planeación urbana, sino también reducir los riesgos para las familias que habitan en zonas propensas a inundaciones.
“No se trata de frenar el crecimiento, sino de hacerlo de forma ordenada y responsable”, concluyó Nerio Maltos.
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