Ciudad de México, 19/08/26 (Más).- Estados Unidos abrió un nuevo frente comercial con México luego de imponer de manera preliminar una cuota antidumping promedio de 4.83% a las importaciones de fresa mexicana, dentro de un mercado que mueve alrededor de mil millones de dólares anuales.
De acuerdo con información de El País, la medida deriva de una resolución preliminar del Departamento de Comercio de Estados Unidos (DOC), que determinó que los exportadores mexicanos incurren en dumping, es decir, que venden las fresas por debajo de su valor justo para competir con los productores estadounidenses.
La cuota establecida oscila entre 3.37% y 5.28%, con un promedio de 4.83% para la mayoría de las empresas exportadoras. El Gobierno de México rechazó la determinación al considerar que el Departamento de Comercio utilizó de manera “arbitraria” dos conceptos que modifican la naturaleza de la investigación antidumping.
De confirmarse la resolución, la medida podría afectar a casi 5 mil productores mexicanos, de los cuales 97% son de pequeña o mediana escala. Durante 2025, México exportó 263 mil toneladas de fresa a Estados Unidos, con un valor de mil millones de dólares.
El origen de la disputa se remonta a 2025, cuando productores del estado de Florida solicitaron al Departamento de Comercio y a la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (ITC) la imposición de derechos antidumping. Su argumento fue que las llamadas “fresas de invierno” constituían un producto distinto al resto de estas frutas y que existía un mercado con características particulares en algunos estados del este estadounidense.
En marzo de 2026, la ITC concluyó de manera preliminar que no existían elementos para reconocer a las “fresas de invierno” como un producto diferenciado ni para establecer un mercado regional específico. Pese a ello, el Departamento de Comercio mantiene ambos criterios como parte de los fundamentos de su resolución preliminar.
México sostiene que la determinación estadounidense contraviene los compromisos asumidos en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y en el acuerdo antidumping de la Organización Mundial del Comercio (OMC). La Secretaría de Economía indicó que seguirá el desarrollo del procedimiento hasta que se conozca la decisión final, en coordinación con productores y exportadores mexicanos.
El Gobierno mexicano también advirtió que el caso podría trascender al mercado de la fresa, debido a que los criterios empleados por Washington podrían utilizarse posteriormente para restringir otras importaciones de frutas y hortalizas provenientes de México.
La disputa por las fresas se suma a otras medidas comerciales aplicadas a productos mexicanos desde el regreso de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos en 2025. Entre los productos naturales señalados en el reporte se encuentra el jitomate, que ha enfrentado una cuota compensatoria de 17%.
El aguacate también ha sido objeto de presión comercial. Productores de California solicitaron formalmente un cupo arancelario estacional para las importaciones mexicanas, particularmente entre marzo y septiembre, bajo el argumento de que el incremento de las exportaciones mexicanas presiona los precios de los productores estadounidenses.
Otros productos agrícolas fueron exentos o liberados de aranceles en Estados Unidos como parte de medidas destinadas a controlar la inflación. Entre ellos se encuentran los plátanos, el café, frutas tropicales, jugos, cacao, té y especias, productos que, de acuerdo con el material de referencia, Estados Unidos no puede abastecer internamente de manera suficiente.
En el sector industrial, los productos mexicanos de acero y aluminio han enfrentado aranceles de entre 25% y 50%, mientras que los productos derivados del cobre tienen un gravamen de 50%. Los vehículos y autopartes están sujetos a un arancel de 25%.
La cerveza y las latas de aluminio vacías también aparecen entre los productos mexicanos afectados por un arancel de 25%. Además, desde el 4 de marzo de 2025 se aplicó un arancel general de 25% a todos los bienes originarios de México, con una pausa temporal para aquellos que cumplieran estrictamente con las reglas de origen establecidas en el T-MEC.
Estas medidas comerciales forman parte de una relación bilateral marcada por diferencias en materia de comercio, seguridad, migración y tráfico de fentanilo. Algunas de las acciones arancelarias estadounidenses se fundamentan en la Ley de Facultades Económicas Internacionales de Emergencia (IEEPA).
En paralelo, México y Estados Unidos mantienen una intensa revisión del T-MEC. Washington ha planteado endurecer las reglas de origen para el sector automotriz, mientras México busca preservar el acceso preferencial de sus mercancías al mercado estadounidense.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informó que mantiene reuniones semanales con Jamieson Greer, titular de la Oficina Comercial de Estados Unidos (USTR), como parte de las conversaciones relacionadas con la próxima ronda de negociaciones del TMEC y las investigaciones vinculadas con la sección 301.
Para México, la investigación sobre las fresas representa así un nuevo punto de tensión comercial y un posible precedente para otras exportaciones agrícolas. El Gobierno mexicano adelantó que continuará dando seguimiento al procedimiento hasta que se emita una resolución definitiva.
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